(CNN Español) - Nunca antes se había hablado tan poco de fútbol antes del clásico del balompié español, pero después de los atentados en París, eso es lo que hay.

El Real Madrid recibió este sábado al FC Barcelona, en lo que millones consideran el mejor partido del mundo. Pero si bien había expectativa por el regreso de Messi, tras una lesión en un ligamento de una rodilla, el tópico previo al encuentro fue la seguridad.

Las autoridades establecieron un triple anillo de seguridad en torno al "Santiago Bernabéu" – la casa del Real Madrid – y los más de 81.000 asistentes que abarrotaron el estadio fueron registrados uno a uno por la policía y miembros de cuerpos de seguridad privada.

Los atentados en París están a flor de piel en el colectivo europeo y las medidas de seguridad fueron extraordinarias para este juego, uno de los más vistos a nivel mundial.

Un millar de agentes de la Policía Nacional vigilaron la zona del estadio madrileño, el doble que en otros encuentros de estas características, detalló el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez.

Además, fueron desplegados otros 1.400 vigilantes de seguridad privada más Policía Municipal de Madrid y personal de Protección Civil y Emergencias.