(Crédito: FRANCK FIFE/AFP/Getty Images)

Nota del editor: Miguel Angel Boggiano es CEO y Fundador de Carta Financiera. Es profesor hace 10 años de "Behavioral Finance" en la Maestría de Finanzas de la Universidad de San Andrés. Está especializado en diseño de sistemas de trading basados en reglas estadísticas. Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas del autor. 

La Argentina se enfrenta en estos momentos con grandes cambios por delante. ¿Cómo puede traducirse eso en términos de inversiones? Lo más importante es entender que al levantarse diferentes restricciones y diferentes intervenciones en los precios, hay oportunidades que se destacan con claridad.

En términos generales voy a dejar de lado las eventuales oportunidades que pueda haber en acciones. Quizá los bancos tengan aún potencial de crecimiento. Pero si se los compara con otros pares latinoamericanos, ya las diferencias en valuaciones no son tan marcadas como hace un año.

Acá mi interpretación de las oportunidades más salientes:

Bonos soberanos. Los bonos argentinos tienen un rendimiento que está muy por encima del promedio de la región. Con el triunfo de Macri y las perspectivas favorables de saneamiento de la economía, los rendimientos (“las TIRes”) de los bonos, caerán. Esto equivale a decir que subirán los precios de los bonos argentinos. Probablemente tengan un mejor recorrido aquellos bonos ajustados por inflación (CER), ya que se espera que el nuevo gobierno ofrezca datos fidedignos de inflación.

Ganado vacuno. Diferentes restricciones a las exportaciones han producido que el precio del kilo vivo, esté muy por debajo de los niveles internacionales. Nos encontramos ante la inusual situación en la cual Uruguay exporta más carne que Argentina. No se necesita un gran análisis para comprender que esta no puede ser una situación de equilibrio. Una regularización del mercado de la carne, empujará el precio de los novillos al alza y proporcionará un renovado vigor a este mercado que fue largamente relegado en la era kirchnerista. El acceso a este tipo de inversiones puede hacerse a través de diferentes fideicomisos que están disponibles.

Trigo. En línea con el levantamiento de restricciones, se vendrán también medidas favorables para el sector productivo del agro. Se espera que las retenciones se vayan quitando de modo paulatino en lo relacionado a la soja. Pero en otros cultivos, se espera una eliminación más rápida. Tal es el caso del trigo, entre otros. Cuando producir trigo en Argentina da pérdida, es un síntoma inequívoco de que algo está muy mal. Se espera que esto cambie prontamente. Bien podríamos afirmar que fue la provincia de Córdoba quien le terminó dando la victoria a Macri. En este sentido, Macri deberá atender los postergados reclamos del sector agrario cordobés. En general, creo que se abrirán nuevas oportunidades para pools de siembra. Usualmente, este tipo de inversiones también se instrumenta a través de fideicomisos.

Venture Capital. Entre sus primeras palabras como presidente electo, se lo escuchó a Macri resaltar el espíritu emprendedor argentino. Incluso hace ya un tiempo el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires creó un polo en Parque Patricios con ventajas impositivas para aquellos que quieran emprender. Sin dudas Argentina es un país con un alto nivel de creatividad al momento de desarrollar nuevos negocios. Esto es especialmente cierto en el mundo actual: el mundo digital. Desarrollos de plataformas de publicidad, de aplicaciones innovadoras y tantos otros proyectos, hacen que este sea un terrenos muy fértil en el cual invertir y con altas proyecciones de ganancia. Una vez más, el vehículo de inversión es típicamente un fideicomiso, pero hay alternativas más sofisticadas cuando la inversión es directa en determinados proyectos.

Devaluación-Revaluación-Plazo Fijo. Este es probablemente mi trade preferido. Pero la implementación no es inmediata sino que habrá que esperar, en principio, hasta los primeros meses del año próximo. El tipo de cambio en Argentina está inequívocamente atrasado. La discusión pasa a estar relacionada con la magnitud de este atraso. El dólar oficial cotiza a 9,65 pesos y el dólar conocido como “contado con liquidación” está en la zona de 15 pesos. Este es el dólar implícito que surge de comparar un mismo bono cuando está denominado en pesos y cuando está denominado en dólares. En definitiva, es el tipo de cambio que el mercado considera válido. Macri ha prometido levantar el cepo y terminar de una vez por todas con esta interminable devaluación que viene produciéndose desde hace años. Sin embargo, al momento en que el cepo se levante, es dólar oficial sufrirá una importante devaluación. Las expectativas devaluatorias son dispares y van desde el 50% hasta el 100%. Personalmente me ubico en este último grupo. Cualquiera sea la magnitud de la devaluación, cuando el tipo de cambiose estabilice, volverá la entra de capitales y el peso comenzará a revaluarse. Esto se dará en consonancia con tasas de interés a plazo fijo que intuyo cómodamente por sobre el 20%. Entonces, el trade será: pasar dólares a pesos y colocarnos por un año. Esto dará retornos en dólares superiores al 20% sin prácticamente ningún esfuerzo