A las naciones caribeñas les gusta la idea de ganar dinero extra vendiendo la ciudadanía.

(CNNMoney)– Por un precio inicial de tan solo 200.000 dólares, tú puedes comprar una ciudadanía en la nación caribeña de Antigua y Barbuda.

Antigua lanzó su "programa de ciudadanía por inversión" en el 2013 y este ha demostrado ser tan popular que ahora justifica aproximadamente el 25% de los ingresos del gobierno. Según los informes de los medios de comunicación locales, unas 500 personas ya han comprado su entrada al país de tan solo 90.000 habitantes.

Ese éxito ha animado a las naciones insulares vecinas a imitarla.

"Los costos más bajos de inversión en el Caribe deberían asegurar que continúen disfrutando de una fuerte aceptación", dijo el Global Investor Immigration Council (GIIC), en un informe publicado esta semana.

"En particular, los programas en Granada y Dominica crecerán en su atractivo, ya que ambas naciones recientemente acordaron arreglos de viaje sin necesidad de visa con la Unión Europea".

Antigua se ha unido a la lista de países que ofrecen visas de inversionistas, la cual incluye a Malta, Hungría, Grecia, Chipre, Australia, Estados Unidos y el Reino Unido.

Y este no es el único país que genera una cantidad significativa de dinero mediante la venta de pasaportes. Chipre ha ganado cerca de 2.000 millones de euros (2.200 millones de dólares) mediante su programa desde su lanzamiento en 2011, principalmente de parte de los rusos, dice el GIIC. Eso equivale aproximadamente al 20% del plan de rescate de la eurozona para Chipre en 2013.

Sin embargo, este no es una vía de un solo sentido. Luego de quejas por fraude, abuso u oposición a la venta de la ciudadanía, varios países han cancelado o modificado sus programas, entre ellos San Cristóbal y Nieves, Canadá, Hong Kong e Irlanda.

Y la nación insular de Nauru en el Pacífico canceló su programa de visas de inversionistas debido a medidas enérgicas gubernamentales de Estados Unidos sobre los paraísos fiscales, dijo el GIIC.

Antigua dice que está usando su dinero caído del cielo para ayudar a reactivar la decadente industria turística de la nación y para invertir en salud y educación.

El Fondo Monetario Internacional preferiría que pagara la deuda.

"[Estos] ingresos son inherentemente volátiles y conllevan riesgos de una parada repentina", escribió el FMI en octubre. "No deberían ser utilizados para financiar el gasto público recurrente, sino más bien para limpiar los atrasos, pagar deudas, crear amortiguadores y financiar proyectos clave de infraestructura estratégica".

Según el GIIC, los chinos adinerados son los mayores inversionistas en los programas de dinero por ciudadanía alrededor del mundo, pero los rusos y las personas del Medio Oriente también son usuarios activos.

"Muchos chinos que ya han hecho su fortuna están buscando mudarse al extranjero, tener una residencia alternativa u opciones de ciudadanía", señaló.