Los partidarios del precandidato que se encontraban alrededor de ella empezaron a corear el nombre de Trump.

(CNN)– Una mujer musulmana que llevaba puesto un hiyab fue escoltada de un evento de la campaña de Donald Trump el viernes por la policía después de que se pusiera de pie en protesta silenciosa durante el discurso de Trump.

Rose Hamid, una asistente de vuelo de 56 años de edad que se encontraba en la tribuna directamente detrás de Trump, se puso de pie el viernes durante su discurso cuando el favorito republicano sugirió que los refugiados que huían de la guerra en Siria estaban vinculados a ISIS.

Trump previamente había hecho un llamado a que se prohíba temporalmente que los musulmanes entren a Estados Unidos.

A pesar del silencio de la mujer, los partidarios del precandidato que se encontraban alrededor de ella empezaron a corear el nombre de Trump —según instrucciones del personal de su campaña en caso de protestas— y señalaron a Hamid y a Marty Rosenbluth, el hombre que la acompañaba y que también se puso de pie.

Mientras los escoltaban hacia afuera, los partidarios de Trump en un estruendo abuchearon a la pareja y les gritaron "fuera de aquí". Una persona gritó "Tienen una bomba, tienen una bomba", según Hamid.

"Lo desagradable salió a luz muy rápido, y eso es verdaderamente aterrador", le dijo Hamid a CNN en una entrevista después de que la sacaran del lugar.

El comandante Steven Thompson del Departamento de Policía de Rock Hill le dijo a CNN que sacaron a Hamid del evento porque la campaña le había dicho de antemano que "cualquier persona que ocasionara algún tipo de interrupción" debería ser sacada de ahí.

La campaña de Trump no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios para averiguar por qué habían sacado a Hamid del sitio.

Luego de que Hamid y otras tres personas, quienes llevaban puestas estrellas parecidas a las que usaban los judíos durante el Holocausto, fueran escoltadas por la policía y funcionarios de la campaña de Trump, el candidato hizo comentarios sobre el incidente.

"Existe un odio hacia nosotros que es increíble", dijo Trump. "Es su odio; no es nuestro odio".

Antes del evento, Hamid le dijo a CNN que ella no tenía pensado gritar o interrumpir el evento... simplemente quería darle a los partidarios de Trump una mirada a cómo son los musulmanes.

"Pensé que la mayoría de partidarios de Trump probablemente nunca habían conocido a un musulmán, así que decidí darles la oportunidad de conocer a uno", dijo, vestida con una camiseta que decía "Salam, vengo en paz". "Verdaderamente no pienso decir nada. No quiero ser irrespetuosa, pero si él dice algo que yo considere necesita respuesta, podría hacerlo... simplemente veremos qué impresión me da".

Hamid se unió a un grupo de personas —algunos amigos, otros desconocidos— que querían protestar en silencio contra las propuestas islamofóbicas de Trump".

Varias de esas personas asistieron al mitin de Trump en Aiken, Carolina del Sur, entre ellas Jibril Hough.

A diferencia de Hamid, Hough no permaneció en silencio, y gritó "El Islam no es el problema", mientras Trump hablaba sobre el extremismo islámico radical.

A pesar de su salida temprana, Hamid sí logró hablar con los partidarios de Trump que se encontraban cerca de ella en la tribuna; varios de ellos la tomaron de la mano y dijeron "lo siento" mientras era obligada a salir del lugar.

"Las personas a mi alrededor con las que pude hablar fueron muy dulces", dijo. "Las personas con las que no tuve contacto, las personas influenciadas por Trump fueron realmente desagradables".

Una mujer con la que Hamid habló mientras estaban en la fila dijo que ella "no daba miedo" sino que parecía ser "una buena persona".

"Las personas no tienen la oportunidad de ver nada aparte de los musulmanes que ven por televisión", dijo Hamid, en referencia a las imágenes de terroristas y militantes islamistas.

Hamid dijo antes del evento que ella no estaba preocupada por su seguridad, y explicó su ardiente creencia en relación a que "las personas en su mayoría son decentes".

Luego de su caótica salida, Hamid permaneció optimista acerca del carácter de la mayoría de personas —incluso de aquellas que le gritaron "fuera de aquí"— y en su lugar culpó a la retórica de odio de Trump y a su gran influencia.

"Esto demuestra cómo cuando empiezas a deshumanizar al otro, eso puede convertir a las personas en personas desagradables y llenas de odio", dijo. "Esto tiene que conocerse".