(CNN)– Joaquín El Chapo Guzmán, quien ya es un personaje casi mítico en México, sumó elementos a su leyenda el año pasado al escaparse de la cárcel una vez más.

Esa no fue la primera vez que Guzmán había escapado de las barras que tenían el propósito de encerrarlo. Él también se fugó de prisión en 2001 en un carro de lavandería, después de lo cual evadió las autoridades durante más de una docena de años.

Durante ese tiempo, las historias que se cuentan sobre él empezaron a sonar como material de leyenda.

Él era tan poderoso, según dicen, que podía sobornar a cualquiera. Disponía de tanta lealtad, afirman, que siempre le avisaban cuando estaba cerca de ser descubierto. Él era tan audaz que podía vivir su vida sin la preocupación de ser capturado.

Sin embargo, después de su arresto más reciente, parece que su influencia podría tener sus límites.

El presidente de México anunció el viernes que Guzmán había sido recapturado después de estar a la fuga durante casi seis meses.

Inmortalizado en letras

El más reciente ciclo de la fuga de Guzmán se remonta a 2014, cuando fue arrestado en un hotel en la ciudad costera del Pacífico de Mazatlán, en su estado natal de Sinaloa.

Pero no estaría mucho tiempo en prisión.

En julio del 2015, cámaras de seguridad en la prisión de máxima seguridad en el Altiplano grabaron a Guzmán mientras se acercaba a un área de duchas en la que los prisioneros también lavan sus pertenencias.

Más adelante ese día, los guardias descubrieron durante una revisión de rutina que Guzmán estaba desaparecido. Había escapado a través de un agujero en su celda que conducía a un túnel iluminado y ventilado de casi 1,6 kilómetros de largo, dijeron las autoridades.

Los rumores alrededor de Guzmán, muchos de los cuales surgieron durante sus anteriores 12 años de fuga, son numerosos: con el dinero que tiene, podría esconderse en cualquier parte del mundo. Fue incluido en la lista de Forbes como una de las personas más poderosas del mundo.

Eso solo amplió la leyenda de Guzmán, cultivada después de su fuga en 2001.

Las hazañas de Guzmán después de la fuga de prisión en 2001 fueron inmortalizadas en letras, como los corridos o canciones populares, que se cantan sobre él en México. Y la idolatría cruzó la frontera hacia el norte. Considera la letra de la canción del rapero Gucci Mane de 2012:

El Chapo es todo lo que quiero ser

Armas automáticas que destruyen tu auto

El Chapo es todo lo que quiero ser

Tres mil millones de dólares en pesos

El Chapo es todo lo que quiero ser

Y cuando lo conozca le diré bravo.

Un imperio multimillonario

Guzmán nació en Badiraguato, Sinaloa, en una época donde el tráfico de drogas estaba evolucionando, y empezó su carrera trabajando para un poderoso capo de la droga, Miguel Ángel Felix Gallardo, de acuerdo con una biografía de Time.

Él fundó su propio cartel en 1980 y estableció puestos en varios estados; a la larga, terminó heredando algunos de los territorios de su mentor, según Time.

Su imperio de la droga se convirtió en el más poderoso de México, el cártel de Sinaloa. Era mortal, dijeron las autoridades. Guzmán se rodeó de guardias despiadados y ejecutores y reinó sobre un imperio de drogas de varios millones de dólares a escala mundial que suministraba gran parte de la marihuana, cocaína y heroína que se vendía en las calles de los Estados Unidos.

En las formulaciones de cargos por parte de Estados Unidos, la organización ha sido acusada de usar asesinos y escuadrones de sicarios para mantener su control.

En México, la fuerza de su empresa ayudó a desatar una continua guerra contra la droga que ha dejado a miles de sus compatriotas muertos.

Guzmán fue arrestado en Guatemala en 1993 y extraditado a México, donde fue condenado y sentenciado a una prisión de máxima seguridad.

Una de las historias más contadas sobre él es cómo escapó de la prisión en un carrito de la lavandería en 2001. La fuga cuidadosamente planificada requirió de sobornos y de la cooperación de varias personas que supuestamente tuvo un costo de 2,5 millones de dólares, según el libro Last Narco de Malcom Beith.

"Es un personaje fascinante", le dijo Beith a CNN en una entrevista en 2013. "Él es la personificación del problema. Es un chico pobre que había tenido relaciones familiares en el tráfico de drogas, no tenía opciones ni educación real... y a la larga se convierte en un importante capo de la droga".

El misterio de Robin Hood

Incluso durante su tiempo en la cárcel, había muy pocas dudas en relación a que él vivió como un rey, dijo Beith.

Y aunque no le gusta que le llamen el "capo de la droga más buscado del mundo", es una descripción acertada de Guzmán, dijo Beith.

"Hay muchos otros capos de la droga por ahí. Pero creo que el cártel de Sinaloa, debido a su crecimiento, debido a su influencia... creo que lo pone en la cima", dijo.

La leyenda de Guzmán solo aumentó durante el tiempo que evadió a las autoridades de 2001 a 2014. Proliferaron historias que contaban que ayudaba a los pobres, o tomaba los celulares de todos los que se encontraban en un restaurante mientras comía y luego les pagaba la cuenta por el inconveniente.

"Creo que probablemente muchos de ellas tienen algo de verdad", dijo Scott Stewart, vicepresidente de análisis de Stratfor, a CNN el año pasado. "Él quiere tratar de fomentar todo ese misterio".

La idea de que era una especie de personaje al estilo de Robin Hood ayudó a Guzmán mientras trataba de evadir ser arrestado, dijo Stewart.

"Creo que existe una falsa narrativa que dice que El Chapo es esta especie de empresario benevolente", dijo.

Guzmán es conocido por no dudar en usar la fuerza cuando necesita hacerlo, y por sobornar a funcionarios que se interponen en su camino, dijo Stewart.

Después de que fue arrestado el año pasado, la leyenda de Guzmán, impulsada en parte por las redes sociales, siguió creciendo.

"No se alteren tanto", tuiteó una persona. "Va a escapar de nuevo en un carro de ropa sucia".