Central Hidroeléctrica de Sogamoso (Crédito: Isagén)

(CNN Español) - Este miércoles la segunda mayor empresa de energía de Colombia, pasara a manos privadas: Brookfield Colombia Investments, del fondo canadiense Brookfield Asset Management, con sede en Toronto.

Después de eso, acción de Isagén llegó a subir más de 17% en la Bolsa, para tocar un máximo de 3.850 pesos en su cotización, y el peso colombiano tuvo su mayor avance entre las divisas de economías emergentes.

Brookfield pagará  6,49 billones de pesos por el 57,6% de las acciones unos  2.200 millones de dólares. Era el precio mínimo establecido para participar en la subasta.

Pero en esa subasta quedó sola la firma canadiense, después que el lunes la chilena Colbun, otra de las aprobadas, anunció el lunes que no presentaría oferta por esta empresa estratégica que genera el 16% de la energía de ese país.

Además de esa polémica subasta, no escapó otro hecho abordado por la prensa colombiana: Brookfield es investigada en Brasil por pago de sobornos para hacer negocios. Así lo confirmó en entrevista de radio a La W un fiscal brasileño.

Esos hechos permanecen en la controversia pese a las 10 razones que el gobierno de Juan Manuel Santos esgrime para explicar a la población su venta.

Como prólogo a la consumación de la venta estuvo la advertencia del procurador general, Alejandro Ordónez, al decir que el precio de Isagén esta 27% por debajo de su valor real; la amenaza del Partido Liberal de salir de la Unidad Nacional; el rechazo que hizo coincidir a líderes políticos opositores; y también las protestas de trabajadores y ciudadanos que ven muchas cosas más, entre ellas que la soberanía está amenazada o que se usará el dinero de la venta para tapar huecos fiscales.

El gobierno colombiano dijo que los fondos de la venta le permitirán avanzar en su plan de construcción de carreteras de cuarta generación para resolver el problema serio de infraestructura del país.

Así lo explicó el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, en entrevista con Gabriela Frías en 'Portafolio Global'. "Los recursos de la venta de Isagén se van a usar para construir 6.000 kilómetros de carreteras", dijo Cárdenas.

Según el ministro, este medida permitirá la transformación de un activo maduro como Isagén "en la infraestructura estratégica que necesita Colombia".

"Isagén opera ya con unas reglas de negocio corporativo", dijo Cárdenas y aseguró que el Gobierno y el país no pierden con este negocio.

"Los colombianos van a ganar con la venta de Isagén porque van a tener mejor infraestructura de transporte".

Cárdenas reiteró que el 100% de la venta de la empresa irá al financiamiento de infraestructura.

"Si algo va a pasar es que crecerá el patrimonio de los colombianos", concluyó.