NUEVA YORK (CNNMoney) - Las cosas andan tan mal en el mundo del petróleo que los bancos de inversiones prácticamente se están apresurando para predecir hasta dónde bajará el crudo.

Los precios del petróleo cayeron por debajo de 30 dólares por barril el martes por primera vez desde diciembre de 2003. Esto también representa una impresionante caída del 72% frente a los niveles de hace solo 18 meses.

Pocas firmas de Wall Street vieron venir la superabundancia de petróleo que ha hecho que los precios se desmoronen. Goldman Sachs de manera infame predijo en 2008 que una escasez de petróleo haría que el precio de dicho producto se elevara a 200 dólares por barril.

Pero el pesimismo está en auge en este momento... y los cálculos de precios siguen bajando.

Solo esta semana, Morgan Stanley advirtió que el dólar estadounidense súper fuerte podría hacer que el petróleo llegue a 20 dólares por barril. Para no quedarse atrás, el Royal Bank of Scotland dijo que ve venir un precio de 16 dólares por barril, al comparar el actual ambiente del mercado con los días antes de la implosión de Lehman Brothers en 2008.

Standard Chartered no cree que esas nefastas predicciones sean lo suficientemente oscuras. El banco británico dijo en un nuevo informe de investigación que los precios del petróleo podrían colapsar hasta un punto tan bajo como 10 dólares por barril, un nivel que no se ha visto desde noviembre de 2001.

Para poner eso en contexto, el precio promedio de la gasolina en Estados Unidos bajó a 1,12 dólares por galón en aquel momento. Los conductores estadounidenses ya están aclamando el profundo descenso en los precios de la gasolina a menos de 2 dólares por galón en las últimas semanas.

Un "mínimo" en los precios del petróleo solo puede ser establecido una vez "el mercado entero" esté de acuerdo en que los precios "han bajado demasiado", dijo Standard Chartered. "Eso probablemente será un precio muy bajo", dijo la firma.

Standard Chartered enfatizó en que cree que la disminución en los precios está respaldada por un sentimiento demasiado negativo en el mercado, no por aspectos básicos. El crudo es ya lo suficientemente barato como para equilibrar al mercado en 2016 al ocasionar una disminución en la oferta que no es de la OPEP, proveniente de Estados Unidos y otros sitios, dijo la firma.

"Los precios se mueven casi en su totalidad por los flujos financieros", escribió Standard Charteered.

Aun así, no es mucho en lo que los precios del petróleo puedan apoyarse. No solo existe un problema de exceso de oferta, sino existen temores crecientes respecto a que la economía de China se está desacelerando más de lo que se temió. Eso significa que el apetito del país por la energía que una vez fue insaciable disminuirá.

Incluso los arrebatos geopolíticos, los cuales una vez fueron garantía para impulsar los precios del petróleo, ya no están emocionando al mercado de la energía. Las recientes tensiones entre Arabia Saudita e Irán solo parecieron reforzar la idea de que en la OPEP hay demasiada agitación como para acordar un límite en la producción que estabilizaría los precios.

"Las fuentes de apoyo de corto plazo son bastante limitadas", escribió Standard Chartered.

A pesar de todo el pesimismo, muchos observadores creen que el petróleo estará aumentando muy pronto.

El llamado por consenso es a que los precios aumenten a 50 dólares por barril antes de julio. De hecho, Standard Chartered es más optimista, y predice un aumento a casi 65 dólares para ese momento.