(CNN) -  El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, dijo el viernes que su gobierno está trabajando para extraditar a Joaquín "El Chapo" Guzmán a Estados Unidos "tan pronto como sea posible". El presidente habló sobre el caso cuando se le preguntó específicamente acerca de Guzmán en el Foro Económico Mundial celebrado en Davos, Suiza.

"Si se está trabajando, evidentemente pasa por todo un proceso que involucra al poder judicial de nuestro país, pero la indicación que tiene la Procuraduría General de la República es trabajar y acelerar su trabajo para lograr lo más pronto posible la extradición de este delincuente de alta peligrosidad", dijo Peña Nieto.

El presidente mexicano también reflexionó acerca de la enorme vergüenza que la fuga del 11 de julio de El Chapo significó para su gobierno. Guzmán se escapó a través de un túnel de un poco más de 1,6 kilómetros de largo que conectaba hasta su ducha. El túnel estaba equipado con una motocicleta modificada que corría sobre vías. También tenia sistemas de iluminación y de ventilación.

"Para nosotros, como el gobierno, sin duda un momento difícil  y de tensión cuando logró evadir, cuando logró fugarse del penal, por las razones y lo que resulta de la investigación [...] pero lo importante es que se logró su reaprehensión. El delincuente más buscado de México, de los más buscados en el mundo, se logró reaprehender gracias a un esfuerzo de inteligencia", dijo el presidente.

La Procuraduría General de México continuará investigando los presuntos delitos de Guzmán, dijo.

Mientras tanto, los abogados de Guzmán están tratando de bloquear la extradición mediante órdenes judiciales en los tribunales mexicanos, tanto a nivel federal como de circuito.

La Suprema Corte de Justicia mexicana denegó el jueves una de esas órdenes, refiriéndose a ella como "notoriamente inadmisible". El abogado de El Chapo estaba aparentemente tratando de que el más alto tribunal en México emitiera una resolución acerca de una medida presentada en un tribunal menor antes de que fuera estudiada por el juez.

Joaquín Guzmán fue capturado el 8 de enero, después de que la marina mexicana llevara a cabo una redada en un lugar seguro en la ciudad costera mexicana de Los Mochis, en Sinaloa, el estado natal de Guzmán. El capo de la droga fue capaz de escapar brevemente, pero fue capturado por la policía federal en un auto robado en las afueras de Los Mochis, junto con uno de sus supuestos tenientes.

Poco después de su captura, el gobierno mexicano anunció su intención de extraditar al líder del cártel de Sinaloa.

La procuradora general mexicana, Arely Gómez, observó que el gobierno estadounidense buscó la extradición de Guzmán el 16 de junio, antes de que escapara por segunda vez desde una prisión mexicana en julio. Ella también dijo que el proceso de extradición puede tomar de uno a cinco años.

Además de múltiples cargos de narcotráfico y homicidio en México, Guzmán también ha sido acusado en siete jurisdicciones de Estados Unidos y las autoridades estadounidenses han dicho que están trabajando con sus homólogos mexicanos para que sea extraditado a Estados Unidos.