Fuerzas especiales de Iraq aseguran una zona de Ramadi, la capital de la provincia de Anbar, el 10 de enero de 2016. (Crédito: AFP/Getty Images).

(CNN) – Tras proclamar su victoria sobre ISIS en Ramadi, las fuerzas de seguridad iraquíes ahora han puesto su mirada en retomar Mosul.

El primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, le dijo a Christiane Amanpour, de CNN, que las fuerzas policiales y militares locales iraquíes trabajarán juntas para que eso sea posible. Esa cooperación lo hará "mucho más fácil", dijo.

Repitió su promesa de sacar a ISIS de Iraq en el 2016 "de la misma forma en que sorprendimos al mundo al liberar al Ramadi. Nadie creyó que lo haríamos, o que podríamos, pero lo hicimos".

El hecho de que Ramadi ha sido totalmente liberada aún es tema de debate. Los combatientes de ISIS aún podrían controlar hasta un cuarto de la ciudad.

"Creo que el Daesh está perdiendo el impulso", dijo Abadi, usando el acrónimo árabe para ISIS.

Combatientes extranjeros, apoyo extranjero

El primer ministro señaló a los combatientes extranjeros como el peor de los problemas de Iraq.

"La mayoría, o gran parte, de los combatientes más fuertes no son iraquíes", dijo Abadi. "Provienen de todas partes del mundo".

Se cree que decenas de miles de combatientes de ISIS están en Iraq y en la vecina Siria.

"¿Cómo se le permitió al Daesh establecerse con tal fuerza en Siria?", preguntó Abadi. "¿Y cómo se le permitió cruzar la frontera con Iraq y ocupar las ciudades iraquíes y empujar a sus civiles como refugiados y matando a muchos otros?"

Sin embargo, ese será un proceso largo y difícil, admite. Mosul ha estado bajo el control de ISIS durante un año y medio.

"Es un reto para nosotros. Tenemos que recuperar esas ciudades. Pero, por supuesto, el Daesh es una ideología, como usted lo ha dicho. Es una ideología que es muy peligrosa. Esa ideología, creo, ha sido apoyada por algunos países de la región", sostuvo.