Don Cheadle dice que es momento de que La Habana tome su lugar en el escenario del mundo. (Crédito: Patrick Oppmann).

La Habana, Cuba (CNN) – A pesar de estar en una Cuba gobernada por el comunismo, el capitalista Marty Kaan se veía como en casa fumando un fino cigarro Cohiba en un bar que Ernest Hemingway alguna vez frecuentó.

La presencia de Kaan en Cuba —o la del actor Don Cheadle, quien interpreta a Kaan, y el equipo detrás del programa "House of Lies"— es algo nunca antes visto tanto para la televisión como para la diplomacia.

Ellos también podrían ser los primeros en una línea de equipos de televisión y cine que saldrán de Hollywood para dirigirse a La Habana.

La trama del programa "House of Lies" de Showtime sigue a un equipo de consultores gerenciales sumamente despiadados, dirigidos por Kaan, el personaje de Cheadle, quienes mienten y engañan hasta obtener considerables remuneraciones.

Entonces, ¿qué fue lo que llevó a estos aspirantes a maestros del universo a Cuba, un país que en la vida real apenas está empezando a abrirse a la inversión extranjera?

"Kaan se encuentra en el nexo de donde quiere estar", le dijo Cheadle a CNN en medio de la filmación de escenas el último día en La Habana. "El aspecto más positivo posible es si se involucra desde el principio. No solo para Marty Kaan, sino para todos los Marty Kaans del mundo. Esta podría ser la zona cero, para bien o para mal".

Cheadle dice que es momento de que La Habana tome su lugar en el escenario del mundo.

Titulado "No es fácil", un dicho popular cubano, el episodio cubano se enfoca en los esfuerzos del equipo por aprovechar el mercado emergente de Cuba. Las cosas no salen según lo planificado.

"Ellos simplemente van a venir, destruir, saquear, comer el fruto y hacer que les corra por sus rostros", dijo el creador de "House of Lies" y productor ejecutivo Matthew Carnahan. "Ese es el plan. Van a tomar Cuba y la extraerán despiadadamente. Y Cuba, por supuesto, no lo aceptará".

Hasta hace poco, Cuba estaba fuera de los límites no solo para los equipos de filmación estadounidenses sino también para los ciudadanos estadounidenses.

Durante décadas después de la revolución de Fidel Castro de 1959, la mayoría de estadounidenses no eran recibidos en Cuba, y el embargo comercial de Estados Unidos amenazaba con fuertes multas a aquellos que sí encontraban la manera de visitar la isla que era zona prohibida.

La Cuba que Estados Unidos veía en los cines y en su televisión usualmente era un reemplazo. Las escenas de La Habana en la película clásica de 1974 "El Padrino Parte II", donde Michael confronta a Fredo, su hermano traidor, en realidad fueron filmadas en la República Dominicana.

En la película de 2006, "Miami Vice", Sonny Crockett viaja a Cuba en una lancha de alta velocidad para beber mojitos, pero la acción en realidad fue filmada en Uruguay.

En "GoldenEye: el regreso del agente 007" y "Otro día para morir", James Bond pelea con súper villanos en Cuba. En realidad, Puerto Rico y España suplantaron a la isla.

Una camiseta de manos de la amistad para el elenco del programa de televisión "House of Lies".

Sin embargo, con la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos el verano pasado, la reducción de las restricciones ha dado lugar a un aumento en los visitantes a Estados Unidos.

Aunque el embargo comercial sigue en vigor, una actitud más relajada hacia Cuba ha animado a los equipos de cine y televisión a intentar filmar en la isla.

Además de "House of Lies", los productores de la próxima entrega de la franquicia de "Rápidos y Furiosos" y una próxima serie de Starz llamada "Santeria" han expresado interés en filmar en Cuba.

A pesar del entusiasmo recién descubierto, es poco probable que Cuba se convierta en un destino favorito para Hollywood.

Bob Yari, el director de "Papa", una película a estrenarse próximamente sobre Ernest Hemingway, la cual fue filmada en Cuba, dijo lo siguiente: "Fue bastante difícil. Existe una falta de infraestructura, instalaciones y equipo".

"Tienen buenos equipos, pero ellos simplemente no están acostumbrados al ritmo de la filmación de películas como se hace en Estados Unidos. En un país comunista, las personas en realidad no tienen prisa de hacer nada".

Los productores aún tendrán que cumplir con una serie de trámites burocráticos del gobierno de EE.UU, censores cubanos y problemas logísticos, como el hecho de que la mayoría de tarjetas de crédito y celulares no funcionan en Cuba.

"Nosotros somos las primeras personas en buscar estas aprobaciones, somos las primeras personas en hacer transacciones de esta manera", dijo la productora ejecutiva de "House of Lies", Jessika Borsiczky. "Al pedirle a nuestro Departamento de Estado y a los cubanos que se relaciones unos con otros en algo como esto... me siento como una pionera. Es emocionante".

Los productores de "House of Lies" dicen que ellos contrataron a un equipo cubano de 120 personas, y que para el final de la filmación de una semana, los estadounidenses y los cubanos trabajaron como si hubieran estado haciendo el programa juntos durante años".

Aunque la isla que aún se encuentra desprovista podría no haber sido capaz de brindar muchas ventajas al estilo de Hollywood, el equipo cubano les ofreció a los estadounidenses bandejas de café con azúcar y croquetas en medio de las escenas.

Y no hubo sustituto para la filmación en las animadas y célebres calles de la Habana Vieja, dijo el elenco y el equipo.

Cheadle añadió lo siguiente: "Definitivamente es bastante cinemático, los lugares donde se realiza la filmación son tan escénicos. Esperarías que hubiera más equipos aquí, si eso funciona para los gobiernos. Este es un lugar que merece ser puesto en el escenario mundial".