(CNN) - Una imponente estatua del emperador romano Marco Aurelio dominaba la habitación en la que se encontraron el primer ministro de Italia Matteo Renzi y el presidente de Irán Hassan Rouhani.

Pero Rouhani no pudo admirar otras de las obras maestras de los museos del capitolio en donde se llevaron a cabo otras reuniones.

Las esculturas desnudas, incluyendo la Venus de cientos de años de edad, fueron cubiertas con paneles blancos, una decisión que provocó críticas en el país.

Los medios italianos reportaron que las estatuas habían sido cubiertos para mostrar respeto a la cultura y sensibilidad iraní.

Un vocero de la ciudad de Roma, que administra el museo, dijo que los planes para la visita de los políticos fueron hechos por la oficina del primer ministro. El gobierno italiano no quiso comentar sobre el asunto.

Las estatuas que se cubrieron fueron puestas en habitaciones cercanas.

La decisión enfureció a muchos italianos, que se tomaron las redes sociales para expresar sus puntos de vista. Acusaron al gobierno de traicionar la historia y la cultura de Italia en aras de mantener los intereses económicos y para complacer al invitado internacional.

Usando el hashtag #statuenude, los italianos molestos compartieron fotos de las famosas esculturas desnudas:

Siguiendo las costumbres diplomáticas para los mandatarios musulmanes que están de visita, no se sirvió alcohol en las recepciones oficiales.

Esta fue la primera vez que un presidente de Irán visitó Europa oficialmente en 16 años. Rohuhani planeaba visitar Francia en noviembre, pero lo canceló en último momento tras los ataques de París.