(CNN Español) - Manuel Pergentino Sánchez López lleva más de una semana trabajando en una silla. Aunque lleva 35 años trabajando como carpintero esta es quizá la pieza más importante que haya fabricado en toda su carrera pues el papa Francisco se sentará en ella cuando oficie la misa frente a miles de personas en Chiapas.

Sánchez López vive con su hijo Silas Neftalí en San Fernando, Chiapas, a donde el papa Francisco llegará el próximo 15 de febrero en el marco de su visita de seis días por México.

Este experimentado carpintero trabaja con cuidado en los detalles de la silla, principalmente en los tallados del escudo papal.

El mueble es un regalo de Sánchez López y su familia para Francisco. Fabricarla le costó cerca de 700 dólares.

Después de terminar de pulir los bordes del escudo, sólo resta barnizar la silla –no será pintada– y estará lista para la llegada del papa.

Sánchez López está feliz. Dice que se siente muy orgulloso de haber sido elegido para esta labor, pues es muy creyente.

El próximo lunes 15 de febrero cuando la multitud reciba a Francisco en el estadio Víctor Manuel Reyna, el carpintero estará allí y además de la silla tendrá otra razón para estar orgulloso: sus hijas y nietos estarán cantando en el coro que acompañará al papa en la misa.