El presidente de Rusia, Vladimir Putin, con su entonces esposa Lyudmila Putina, escucha preguntas de los reporteros durante una jornada de elecciones parlamentarias en diciembre de 2003. (Crédito: ALEXANDER NEMENOV/AFP/Getty Images).

Moscú (CNN) – Son muchos los rumores que circulan en Rusia sobre la vida amorosa de su exprimera dama, Lydmilla Putina. En medio de esas versiones, se dice que la exesposa del presidente podría haberse vuelto a casar en secreto.

Según una investigación realizada por una revista rusa independiente de noticias, "Sobesednik" o "Interlocutor", la exseñora Putina, de 58 años, parece haber cambiado su nombre en los registros oficiales a Lydmilla Ocheretnaya.

Bajo el título de "Lydmilla ya no es Putin", la revista dice que ella aparentemente ha adoptado el apellido de un empresario de 37 años de edad —a quien le lleva 21 años— y con quien ha sido fotografiada en los últimos meses.

No es posible confirmar la unión, ya que los certificados de matrimonio no son públicos en Rusia.

El Kremlin se ha negado a hacer comentarios sobre los informes; el vocero de Vladimir Putin, Dmitry Peskov, le recordó a los medios estatales que "Vladimir y Lydmilla están divorciados" y que, "por lo tanto, no estoy en la posición de decir nada sobre Lydmilla o su vida personal".

Putin y su esposa anunciaron su divorcio, después de más de 30 años de matrimonio, en la televisión en julio de 2013, luego de que asistieran a una presentación de ballet.

Desde entonces, la exprimera dama ha mantenido un perfil público extremadamente bajo; incluso ha habido rumores en relación a que la exasistente de vuelo de Aeroflot se había unido a un convento ortodoxo en busca de consuelo.

Los detalles sobre la familia y la vida personal de Vladimir Putin están muy bien guardados por el Kremlin; incluso el paradero de sus dos hijos adultos en general no es conocido para el público.

También ha habido mucha especulación en torno a la relación del mismo Putin con una exgimnasta olímpica de 32 años de edad, Alina Kabaeva.

El año pasado, el Kremlin se vio obligado a negar los informes en relación a que el presidente ruso, de 63 años, había procreado un hijo con ella.