El precandidato presidencial republicano ha ganado tres elecciones primarias: Nueva Hampshire, Carolina del Sur y Nevada. Camina a paso firme hacia la nominación de su partido. (Crédito: Getty Images)

(CNN) - La prensa está aceptando a Donald Trump.

Después de nueve meses de dudar —dudar que se postularía, que permanecería en la contienda, que podría ganar una sola primaria— las victorias de Trump en Nueva Hampshire, Carolina del Sur y recientemente, su aplastante victoria en Nevada han convencido a algunos expertos y reporteros de que él va de camino a la nominación.

"El nominado", declaró Drudge Report el martes por la noche, después de que Trump terminara en primer lugar en Nevada. "Se acabó; Trump va a ser el nominado republicano", escribió Mel Robbins, analista legal, para CNN. "Trump marcha hacia la nominación después de la victoria en Nevada", declaró un titular en Bloomberg Politics.

Algunos, como Mara Liasson de NPR, siguen siendo reacios a coronar a Trump por el momento. Pero incluso ellos reconocen que cualquier otro candidato presidencial que hubiera logrado estas tres victorias consecutivas, mientras lidera las encuestas nacionales por cifras de dos dígitos probablemente ya hubiera recibido tal coronación.

Liasson dijo antes de la votación de Nevada que otro candidato que hubiera logrado lo que el desarrollador multimillonario ha logrado habría sido considerado "el favorito prohibitivo".

"Si fuera cualquier otro candidato aparte de Donald Trump, él sería considerado como la persona que sin duda se llevaría la nominación", dijo Hallie Jackson de NBC.

Trump no ha sufrido de una falta de atención por parte de la prensa: ningún candidato se ha beneficiado de tanta cobertura gratis. Él es mencionado en más titulares y aparece en televisión más a menudo que cualquier otra persona en la contienda.

Sin embargo, los históricos logros de Trump —ganar en tres de los primeros cuatro estados por cifras de dos dígitos, liderar el campo republicano mientras ha gastado relativamente poco dinero, desafiar la gravedad política mientras redefine el discurso político aceptable— no se han traducido en las declaraciones de victoria que probablemente hubieran acompañado a un candidato aprobado por la élite del partido.

Las persistentes dudas de los medios en torno a Trump son impulsadas no solo por la sabiduría política convencional acerca de las limitaciones del candidato, sino también por una continua falta de voluntad de la prensa por enfrentar la realidad, dijeron periodistas y estrategas.

"Los medios de comunicación siguen subestimando o malinterpretando la fuerza de Trump en esta campaña", dijo Dan Pfeiffer, el exasesor principal del presidente Barack Obama y colaborador de CNN.

"A pesar de que algunos de nosotros estamos llegando a aceptar la posibilidad de que él podría ser el nominado e incluso ganar las elecciones presidenciales, muchos creemos estar viendo una película de terror, donde tenemos que suspender nuestra incredulidad o que Dios nos está jugando una broma", dijo Jon Ralston, el veterano periodista político de Nevada, a CNN en una entrevista.

Liasson dijo en un correo electrónico que "muchos republicanos creen que él (¿de forma mágica?) no terminará o no puede terminar siendo el nominado, o que si hace esto será un desastre (y quizá esa es la razón por la que sus ilusiones son tan fuertes)".

También hay argumentos políticos: algunos expertos se han enfocado en las altas calificaciones negativas de Trump: más de cuatro de cada 10 votantes republicanos dicen que nunca votarían por Trump, según una encuesta reciente de NBC News y el Wall Street Journal.

Otros sostienen que la élite del Partido Republicano hasta hace poco ha empezado a unirse detrás de Marco Rubio, y creen que una vez los otros candidatos se salgan de la contienda, el senador por Florida será capaz de ganar a una mayoría de los votantes del Partido Republicano en las primarias.

"Trump ha inspirado una profunda antipatía al igual que apoyo, y pierde uno a uno frente a otros republicanos. Entonces, no es poco razonable preguntar qué podría pasar cuando la cantidad de candidatos disminuya", dijo David Axelrod, el principal estratega de las campañas presidenciales de Obama y un importante comentarista político para CNN.

Ryan Lizza, el corresponsal del New Yorker en Washington, hizo un argumento similar en CNN luego de las asambleas partidistas del martes en Nevada. "Si nos fijamos en las encuestas nacionales, su promedio es del 37%. Así que el voto que no está a favor de Trump es mucho más grande que eso", dijo Lizza. "La falta de consolidación lo está poniendo en una posición envidiable".

Para Trump, la vacilación de los medios por aceptarlo del todo es una prueba más de que la prensa había estado equivocada sobre él desde que lanzó su campaña en junio.

"Por supuesto, si escuchas a los expertos, no esperaban que ganáramos tanto y ahora estamos ganando, ganando, ganando en el país", le dijo Trump a sus partidarios en la reunión para celebrar su victoria el martes en la noche. "Esta noche tuvimos el 45%, 46% y mañana escucharás 'Sabes si ellos solo pudieran tomar a los otros candidatos y sumarlos...'"

"Ellos siguen olvidando que cuando las personas salgan, vamos a obtener una gran cantidad de votos", continuó Trump. "Se les sigue olvidando. No lo dicen".

Algunos observadores que hablaron con CNN creen que los medios de comunicación siguen estando demasiado desconcertados por el éxito de Trump como para aceptarlo, y mencionan una repugnancia hacia su ego, la naturaleza desenvuelta y combativa de su campaña y las declaraciones incendiarias que ha hecho acerca de las mujeres, los musulmanes, los mexicanos y otros.

"Al principio, los medios de comunicación no lo tomaban en serio, y muchos medios aún no lo toman en serio debido a su falta de sustancia y comportamiento insensato", dijo Ralston.

Sin embargo, Sasha Issenberg, el autor de "The Victory Lab: The Secret Science of Winning Campaigns" simplemente argumenta que los medios no pueden decidir quiénes serán los ganadores de manera prematura.

"Hay escenarios convincentes, aunque poco probables, para que Rubio, Cruz y John Kasich lo derroten", le dijo Iseenberg a CNN. "No creo que sea el trabajo de los medios coronar a alguien antes de agotar escenarios convincentes en los que él no ascienda al trono".

Los medios de comunicación siguen subestimando o malinterpretando la fuerza de Trump en esta campaña

Dan Pfeiffer, exasesor principal de Obama