Alejandro González Iñárritu repite como ganador del Oscar a Mejor Director (Crédito: JEAN-BAPTISTE LACROIX/AFP/Getty Images)

(CNNExpansión) — La edición 88 de los Premios Oscar se convirtió en una noche de Oscar mexicano cuando Emmanuel Lubezki y Alejandro González Iñárritu se alzaron con las estatuillas doradas por The Revenant.

Sin embargo, la que hubiera sido la gran noche de The Revenant terminó cuando se anunció el Oscar a Mejor película para Spotlight, la historia de cómo un grupo de periodistas del Boston Globe hizo público los abusos de sacerdotes de la Iglesia católica en Estados Unidos.

The Revenant, una historia de supervivencia y venganza ambientada en la conquista del Oeste, partió como la favorita para arrasar en la entrega al contar con 12 nominaciones, pero solo consiguió tres premios: Mejor director, Mejor actor (Leonardo DiCaprio) y Mejor fotografía.

González Iñárritu consiguió su segundo premio como Mejor Director y se convirtió en el tercer director en conseguir dos premios consecutivos junto con John Ford y Joseph L. Mankiewicz.

"Asegurémonos que de una vez por todas el color de la piel sea tan irrelevante como la extensión del cabello", dijo Iñárritu al recoger la estatuilla.

Por su parte, Emmanuel Chivo Lubezki se convirtió este domingo en el primer cinematógrafo en ganar tres premios Oscar consecutivos.

Ganador también en 2015 por Birdman y en 2014 por Gravedad, Lubezki subió al escenario del teatro Dolby agradeciendo al equipo y en particular a Iñárritu.

"Quiero compartir esto con el elenco y el equipo, especialmente con mi compadre, Iñárritu, Leo (DiCaprio) y Tom (Hardy)", comentó.

Iñárritu y Lubezki pasaron meses estudiando la inmensidad de los paisajes en Canadá y la Patagonia argentina para enfatizar la crudeza y la humanidad de la historia, además de aprovechar cada segundo de luz natural, una de las principales condiciones para rodar este film.

La clave de su trabajo se encuentra en la creación de atmósferas y en el reflejo preciso de las emociones: "Se trata de que todos sientan la respiración y las lágrimas cuando salen de los ojos del actor", dijo Lubezki, nacido en 1964, en una entrevista reciente.

Lubezki ha reconocido que una de las claves para llegar al éxito es adivinar lo que pasa por la cabeza del director, anticiparse a él y hacerle el trabajo más fácil.