La banda de rock británica The Rolling Stones a su llegada al Estadio Nacional de Santiago de Chile. (Crédito: Jorge Amengual/AFP/Getty Images)

Nota del editor: Camilo Egaña es el conductor de Encuentro. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor.

(CNN Español) - Los Rolling Stones van a tocar en La Habana un Viernes Santo, el próximo 25 de marzo.

Los Stones llegarán tres días después de que el presidente Barack Obama se despida de Raúl Castro, entre otros.

La banda dice que El Concierto por la Amistad, como le llaman los Stones y el Gobierno cubano, será un hito para ellos y espera que lo sea también para los cubanos.

Y lo va a ser, sobre todo por ese aliento esperanzador y definitorio que tiene. Porque ese concierto es una puerta que se abre y que resultará difícil volver a cerrar, al menos de una patada.

Los sesentones que asistan a la actuación seguramente recordarán lo que costaba andar con un disco de rock en La Habana verdeoliva de los años setenta.

Porque hubo una época en la que el rock era la música del diablo para los comisarios de la cultura socialista. Algunos seguramente irán con los nietos al concierto de los Stones.

Y tal vez se reencuentren, el que disimulaba entre sus libros, el It's Only Rock 'n' Roll de los Stones y aquel que le tachó de desviado ideológico y pervertido.

Y volverán a encontrarse las dos Cubas. A ver qué pasa esta vez.

Los sesentones que asistan a la actuación seguramente recordarán lo que costaba andar con un disco de rock en La Habana verdeoliva de los años setenta.

Camilo Egaña