(CNN Español) - El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva fue nombrado en el Ministerio de la Casa Civil en el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.

Ahora Lula es en la práctica es el número dos de Dilma Rousseff, encargado especialmente de las relaciones con el Congreso, una cartera en la que Lula busca unificar las bases de la la alianza de gobierno ante un eventual juicio político contra la presidenta.

La presidenta Rousseff ha dado a Da Silva poderes políticos para llevar las relaciones entre el Gobierno y sus partidos aliados, e incluso tomaría decisiones en el ámbito de la economía.

Pero el principal objetivo del nombramiento parece ser blindar a Lula de las acusaciones en su contra. Este miércoles se conoció una grabación de una conversación telefónica entre Rousseff y Lula en la que se entiende que la mandataria intervino para evitar una posible detención del expresidente.

En la grabación Rousseff le dice a Lula que le envió con un mensajero un documento con su nombramiento para que lo utilizara "en caso de necesidad".

El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva le confirmó este lunes a varios miembros de su partido que aceptó una posición en un ministerio, según reporta el diario O Globo.

Una fuente próxima a la presidenta Dilma Rousseff le confirmó a CNN que la mandataria le ofreció una cartera ministerial al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Como un golpe contra la nación han calificado algunos el nombramiento.

La misma fuente, que no dio detalles del ministerio que se habría ofrecido a da Silva, dijo que todo apunta a que éste acepte la oferta de Rousseff.

Lula da Silva ha sido puesto bajo investigación formal por la Fiscalía de Sao Paulo. Será investigado por varias acusaciones incluyendo lavado de dinero, según Agencia Brasil. El exmandatario fue detenido el viernes 4 de marzo para ser interrogado como parte de la investigación del caso de corrupción en la petrolera Petrobras. Además, policías brasileños registraron su domicilio.

Tras la detención de Lula el 4 de marzo, el exmandatario recibió la visita de la presidenta. Rousseff había criticado la retención de su antecesor y mentor político y el sábado fue hasta su residencia de Sao Bernardo do Campo y apareció en un balcón al lado de Lula y su esposa Marisa Leticia.

El pasado 10 de marzo, la fiscalía pidió prisión preventiva para Lula pues sospecha que el expresidente ocultó un inmueble de lujo que presuntamente recibió a cambio de contratos en Petrobras como parte de una gran estafa inmobiliaria que involucra a varios funcionarios públicos de Brasil.