(CNN) - Testigos de la matanza del martes en Bruselas experimentaron escenas de pánico, humo y terribles lesiones.

Viajeros, transeúntes, funcionarios de la Unión Europea y encargados del equipaje se vieron envueltos por igual en los mortales atentados terroristas.

Dos explosiones, incluyendo al menos una bomba suicida, sacudieron el Aeropuerto de Bruselas alrededor de las 8:00 a.m., hora local. Una hora más tarde, otra explosión estalló en una estación de metro en el corazón de la capital belga. Al menos 30 personas murieron en los ataques y 230 resultaron heridas, le dijo un representante del gobierno belga a CNN.

ISIS se adjudicó la responsabilidad del doble ataque mortal.

El jugador de básquetbol Sebastian Bellin estaba parado cerca de un mostrador de registro... un área poco segura donde nadie esperaba que pronto se desencadenaría la violencia. Su padre Jean Bellin habló con él en el hospital.

(Crédito: BC Oostende/Twitter)

(Crédito: BC Oostende/Twitter)

"Las primeras palabras que salieron de su boca fueron: "papá, no podrías creer la matanza que vi'".

"Él estaba muy lúcido y coherente a pesar de que obviamente sentía mucho dolor. La segunda vez que hablé con él, unas dos horas más tarde, creo que estaba obviamente sedado y se sentía mucho más cansado y listo para tomar un descanso".

"No lo sé exactamente, lo único que sé es que la fuerza de la explosión fue suficiente para elevarlo 5 metros en el aire y cuando cayó, se le clavó una pieza de metralla muy profundamente, en su pierna izquierda y en la cadera derecha.

Pavel Ohal tomó esta fotografía después de una de las explosiones.

En otra parte de la sala de embarque del primer piso, la periodista y residente de Bruselas, Ketevan Kardava, estaba preguntando sobre su boleto cuando notó una maleta negra sospechosa cerca de ella.

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"Y en un minuto escuché la explosión y, después, en menos de un minuto, la segunda, más fuerte que la primera", le dice a Hala Gourani de CNN.

"Yo estaba muy, pero muy cerca. Después de la primera explosión, las puertas y ventanas estaban volando. Todos estaban llorando, niños y jóvenes tirados en el suelo, había tanta gente herida, no sabía cómo ayudarlos".

Como periodista, dijo que hizo lo que se le ocurrió por naturaleza... documentar la matanza.

"Cuando me di cuenta de que estaba viva, lo primero que hice fue tomar fotos y luego las publiqué en Twitter y en Facebook". Ella tomó la fotografía que se volvió el rostro de la tragedia en Bélgica.

Alphonse Lyoura, un manipulador de equipaje del aeropuerto, le describió el momento del ataque a BFMTV, afiliada de CNN.

"Escuché un disparo", dijo Lyoura. "Después del disparo, escuché a alguien hablando en árabe. Tan pronto como terminó de hablar en árabe, escuché la explosión", dijo. "Una enorme y fuerte explosión".

Lo que vio después era casi indescriptible.

"Había una mujer que no podía hablar", dijo. "Había un hombre que había perdido sus dos piernas. Había un oficial de policía con una pierna destrozada".

"Es horrible; Bélgica no se merece esto".

La escena fue narrada también por otra superviviente, Giulia Paravinci.

"El hombre con el que estaba hablando dijo que escuchó a alguien gritando algo en árabe, luego (cerca) la pierna de una mujer explotó. Su esposo, quien estaba de pie junto a ella, también perdió una pierna, y un policía que estaba corriendo hacia ellos también perdió una pierna.

"Una mujer que estaba sosteniendo a su bebé estaba gritando, '¿dónde está mi bebé?' porque había perdido al otro".

Gritando y empujando a los niños hacia un lugar seguro

La antigua superestrella de la NBA, Dikembe Mutombo, estaba tomando una siesta en una sala cuando la gente comenzó a gritar. Se despertó y vio que los pasajeros aterrados huían de la sala. Una mujer estaba gritando: "¡Nos tenemos que ir! ¡Nos tenemos que ir! Mucha gente está sangrando en la planta baja".

Mutombo corrió con la multitud. Era perturbador, dijo, ver que las mujeres empujaban a sus hijos para ponerlos a salvo.

"Ellas estaban pasando apuros", le dijo a CNN. "Fue una verdadera locura".

Escape increíble... otra vez

Mason Wells, un misionero mormón, resultó herido en las explosiones del Aeropuerto de Bruselas. Sorprendentemente, él estaba a dos cuadras de los bombardeos del maratón de Boston del 2013, dice el portavoz de la familia, Lloyd Coleman. La madre de Wells estaba corriendo el maratón y él estaba con su padre cuando sucedió.

Wells actualmente se encuentra en cirugía en Bruselas, luego de sufrir lesiones en el pie y el tobillo en el Aeropuerto de Bruselas. También tiene quemaduras en las manos y la cara, según Coleman.

'Ruidos que no eran normales'

Una hora más tarde, otra explosión golpeó la estación de metro de Maelbeek, en el centro de Bruselas, cerca del barrio europeo, donde tiene su sede gran parte de la Unión Europea.

Sander Verniers estaba en el metro, entre las estaciones, cuando sintió la explosión.

"Creo que estaba en el metro justo detrás del que llevaba la bomba", le dijo a CNN.

"Todos sentimos una especie de fuerte viento que entraba por el vagón, a través del metro, y luego oímos unos ruidos que no eran normales".

El tren frenó, los pasajeros abrieron la salida de emergencia y las fuerzas de seguridad los evacuaron a través de los túneles del metro llenos de humo.

Evan Lamos también estaba en el metro. Él describió en Twitter cómo sintió una explosión de aire y sus oídos estallaron inmediatamente antes de que el vagón parara entre las estaciones.

'Guerra'

Un portavoz del departamento de bomberos dijo que el sitio de la explosión era la peor matanza que había visto en casi 45 años como socorrista.

"Parecía una guerra", le dijo Pierre Meys a CNN. "Es increíble. Es realmente duro. Fue la primera vez que vi algo tan terrible".

Muchos de los heridos fueron llevados al Thon Hotel EU, donde equipos médicos establecieron un área de triaje en el vestíbulo.

El gerente del hotel, Hans Van der Biesen, dijo que los empleados estaban ocupados ayudando a los huéspedes a registrar la salida cuando escucharon el estruendo de la estación, aproximadamente a 25 metros (27 yardas) de distancia.

Van der Biesen dijo que las víctimas empezaron a salir de la estación, pero, tal vez porque estaban en estado de shock, parecían "tranquilas y disciplinadas".

El equipo de respuesta de emergencia del hotel reunió kits de primeros auxilios, toallas y agua y trataron a los heridos hasta que los médicos aparecieron. Los equipos de emergencias llevaron a casi 40 víctimas al vestíbulo para tratar sus lesiones, dijo Van der Biesen.

Conmovedoras escenas

Gavin Sheridan tuiteó que hubo escenas conmovedoras alrededor de la estación de Maelbeek después de la explosión.

"Una mujer joven pasó junto a mí llorando", tuiteó.

"Un transeúnte claramente consternado y enojado les gritó a los gacetilleros", dijo refiriéndose a los periodistas, "'no tienen idea de lo que hay ahí abajo. Cuerpos...' antes de irse enojado".