Nota del editor: Frida Ghitis es columnista de asuntos internacionales para el Miami Herald y World Politics Review, exproductora y corresponsal de CNN. Síguela @FridaGhitis. Las opiniones expresadas en este comentario son exclusivamente las suyas.

(CNN) - Algunos tratarán de restarle importancia, desestimarlo o decirte que es un gran malentendido. Ellos dirán que es una tempestad en un vaso de agua o quizás una gran conspiración, pero no les creas. La publicación de los papeles de Panamá es un asunto sumamente delicado.

Todo empezó hace más de un año, cuando alguien contactó al periódico alemán Süddeutsche Zeitung y le ofreció una montaña de información de una firma panameña llamada Mossack Fonseca que supuestamente se especializa en ayudar a los adinerados, a los poderosos y a los personajes oscuros a esconder su dinero. La magnitud de la fuga –2,6 terabytes, 11,5 millones de documentos– hace que las revelaciones previas a través de WikiLeaks y Edward Snowden se vean insignificantes en comparación.

Esto es un terremoto. Las réplicas continuarán durante meses, incluso años por venir. Esto también podría ser el inicio del final de los secretos.

Los detalles recopilados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) de aproximadamente una docena de líderes mundiales actuales y anteriores que presuntamente han utilizado los servicios de la firma de abogados ya han sido revelados, y los documentos enumeran presidentes, reyes, primeros ministros y a sus descendientes. Algunas de las figuras más poderosas del mundo y sus familiares están siendo acusados ​​de ocultar su riqueza... y solamente estamos comenzando.

Estamos conociendo acerca de potencialmente cientos de miles de empresas offshore conectadas con personas en más de 200 países y territorios... esencialmente, en todo el mundo. Y aunque cientos de periodistas que pertenecen al ICIJ en docenas de países ya han pasado meses examinando los documentos, el internet hará posible que las personas busquen información que las pudiera afectar de forma específica. El plan de acción hacia el offshore y las empresas fantasma que supuestamente están en manos de personajes destacados es impresionante en cuanto a su detalle y alcance y las repercusiones serán profundas y duraderas.

Sabíamos que algo importante iba a venir cuando, hace unos días, un portavoz del presidente ruso, Vladímir Putin, comenzó a tratar de desacreditar un misterioso artículo periodístico que aún no había llegado a los titulares. Un portavoz del Kremlin advirtió de un próximo "ataque de los medios de comunicación" contra Putin. Y si las afirmaciones en los documentos de Panamá son verdaderas, es fácil ver por qué el presidente de Rusia estaría preocupado... los documentos revelan un rastro de miles de millones de dólares supuestamente barajados a través de empresas fantasma y empresas de papel, conectadas, en última instancia, a las personas cercanas a él.

El Kremlin desestimó las acusaciones antes de que los papeles fueran publicados, al decir que el informe no tenía nada que ver con Putin y sugerir que esto era parte de lo que describió como una "Putinfobia". Los hombres de Putin probablemente intentarán pintar esto como un ataque personal contra su jefe, pero con cientos de otras figuras públicas destacadas, la afirmación de una conspiración podría resultar vacía.

Los documentos exponen detalles de una potencial administración desleal en democracias, autocracias y dictaduras por igual, y sin duda las personas poderosas alrededor del mundo están sudando frío. Sin lugar a dudas, un nombre en los papeles de Panamá no es prueba de irregularidades. Un descargo de responsabilidad de parte del ICIJ, el cual coordinó la investigación, afirma que: "Existen usos legítimos para las empresas, fundaciones y fideicomisos offshore", y añadió que las personas que figuran en los documentos podrían no haber "roto la ley o actuado de manera inapropiada". De hecho, a lo largo de la historia, a menudo las personas han tratado de ocultar sus activos en los entornos políticos inestables, han buscado protegerse de regímenes que persiguen a sus enemigos y que podrían confiscar sus pertenencias, o simplemente querían anonimato.

Aún así, esta avalancha de información probablemente en muchos casos puede resultar incriminatoria y trascendental. Y no vendrá exactamente como un escándalo. En cambio, la publicación de estos documentos confirmará muchas sospechas.

Pero si se descubre que las afirmaciones en estos documentos son sistemáticamente precisas, ellas también ayudarán a cambiar la conducta... cuando WikiLeaks contó la historia de una lujosa fiesta en Túnez ofrecida por el yerno del presidente, con helado que se había mandado a traer en avión desde Francia, esto ayudó a alimentar la furia que derrocó a un dictador.

Como he escrito antes, la corrupción es un veneno mortal que paraliza las economías, perpetúa la pobreza y, a medida que se acumula, puede cobrar vidas... muchas de ellas. En algunos casos no son solo los líderes políticos que roban el dinero que le pertenece a su país, a su pueblo, sino que ellos pueden estar tomando decisiones políticas en base a cómo se pueden beneficiar de manera personal, con lo que privan a sus naciones del derecho a un buen gobierno y a una toma de decisiones inteligentes por parte de sus líderes. El resultado puede ser un mal gobierno, aceptación de sobornos, evasión fiscal y robo del futuro público en aras de un presente más lujoso para unos pocos corruptos.

Luego están los amigos de los poderosos, los que llegaron a ser misteriosamente ricos. Su riqueza no es tan solo una prueba de la generosidad de un gobernante magnánimo. No, los autócratas enriquecen a los que les rodean para proteger su poder, para comprar la conformidad, para silenciar las quejas. A veces los críticos van a la cárcel, a veces se hacen ricos. De cualquier manera, el propósito es silenciarlos.

En última instancia, la corrupción socava el buen gobierno y fortalece las dictaduras. ¿Acaso es una sorpresa que los documentos de Panamá revelaran presuntas compañías secretas offshore vinculadas con el presidente sirio, Bachar al Asad, así como con el antiguo dictador libio Muamar Gadafi y el depuesto presidente de Egipto, Hosni Mubarak?

En una de las tendencias más positivas de nuestro tiempo, las personas están utilizando un mayor acceso a la información para tomar medidas y arrancar de raíz la corrupción. Ellas ya han derrocado gobiernos. La publicación de los papeles de Panamá marca un momento potencialmente importante en esa tendencia. No dejes que nadie te diga que esto es otra cosa mas que un asunto sumamente delicado.