(CNN) - "Cuando las personas ven por primera vez mis imágenes, a menudo piensan que son pinturas", afirma la fotógrafa australiana Alexia Sinclair, quien de hecho reúne sus obras de arte a partir de fotografías adornadas con cientos o miles de capas de detalles y efectos añadidos en la posproducción.

El trabajo de Sinclair está fuertemente influenciado por las bellas artes y, en particular, las pinturas de los prerrafaelitas del siglo XIX, quien según cree probablemente habrían adoptado el medio de la fotografía para producir sus representaciones realistas de escenas románticas y espirituales si hubieran contado con una herramienta de este tipo.

"Al principio, gran parte de mi inspiración provino de los prerrafaelitas y de la forma en que reimaginarían una narrativa", explica Sinclair. "Creo que no estoy interesada en el grano crudo de la vida que una cámara puede capturar, es más un sentido de ser capaz de representar con mayor precisión lo que estoy imaginando".

Real y surrealista

Sus fantasías a menudo se convierten en personajes históricos o alegóricos retratados en escenas que emplean el simbolismo y el detalle para narrar una historia sobre su personalidad o el período en el que vivían.

Desde Isabel I hasta Genghis Khan y María Antonieta, las personas en el corazón de estas imágenes cobran vida a través de imágenes en las que el realismo y el surrealismo convergen.

Además del complicado proceso que implica la construcción de las complejas escenas capa por capa, utilizando los programas informáticos sofisticados, Sinclair también trabaja en la creación de la escenografía, utilería, vestuario y peinados.


Agripina – "Las doce reinas" por Alexia Sinclair

Para la reciente serie rococó, incluso cultivó muchas de las flores esparcidas alrededor de los modelos en su propio jardín, mientras que un león que aparece en una imagen de la emperatriz romana Julia Agripina fue fotografiado por Sinclair dentro de su jaula en un circo local.

Influencia de la moda

Así como la referencia a las pinturas clásicas, el trabajo de Sinclair está fuertemente influenciado por los trajes expresivos producidos por diseñadores de moda moderna.

Durante la culminación de su maestría en el 2004-2007, Sinclair estudió el trabajo de diseñadores como Alexander McQueen y Christian Lacroix, cuya ropa evocaba estilos y períodos similares a los que ella misma estaba interesada cuando desarrolló su serie "Las doce reinas".

Sinclair ve paralelismo entre los mundos de ensueño creados por estos diseñadores y la forma teatral en la que sus obras de arte representan temas históricos.

"No estoy tratando de recrear algo como lo habría hecho un pintor de esa época, se trata de entender e inspirarse en el período, así como convertirlo en algo contemporáneo", dice ella. "Continuamente estudio a los diseñadores de moda porque ellos también siempre están reinterpretando el pasado".

Sorpresas ocultas

Además de su trabajo personal, Sinclair produce imágenes para clientes comerciales como Qantas, Queensland Ballet y la Fundación Bill y Melinda Gates.

A pesar de que afirma disfrutar de la variedad y diferente ritmo de estos proyectos, los trabajos en su mayoría son una forma de financiar sus laboriosos proyectos personales.

Habiéndose mudado recientemente a Londres con su esposo James y su hija de dos años, Heidi, Sinclair actualmente se está enfocando en acostumbrarse al ritmo de una nueva ciudad antes de profundizar de nuevo en la postproducción de una nueva serie de retratos que fue tomada el año pasado para la serie rococó.

Ella también continúa desarrollando una serie llamada La edad de oro a la que fue invitada para que fotografiara con una nueva cámara de 100 megapíxeles del proveedor fotográfico Phase One.


Los gabinetes de la curiosidad, 2013 – "Un cuento congelado" por Alexia Sinclair

Una selección de imágenes de la serie "Un cuento congelado" fue exhibida recientemente en la inauguración de la exposición de fotografía de Dubái, donde sus grandes dimensiones (a veces de más de dos metros de ancho), colores llamativos y asombrosos sujetos les daban una presencia cautivadora.

Sinclair insiste en que tales exposiciones ofrecen una oportunidad crucial para mostrar las obras como deben ser vistas: "Esa es la razón por la que fotografío con una cámara realmente grande y siempre he utilizado formato medio", explica, "porque quiero que la gente vea una gran pieza en una pared como experimentarías viendo una pintura de gran tamaño. Quiero que se enfoquen y experimenten los diminutos pequeños detalles que tal vez solo yo conozco".

Si le das otro vistazo a estas fotografías fantásticas, posiblemente descubrirás algunas sorpresas ocultas, pero su calidad pictórica y secretos más íntimos solamente quedan al descubierto cuando se ven de cerca y en persona.