Nota del editor: Mauricio Boullaude es profesor de Estrategia Empresaria y Logística en el MBA de la Universidad Nacional de Cuyo. Contador Público Nacional por la UNCUYO y máster en Administración de Empresas del IAE Business School, es presidente de VALOS, organización que promueve la responsabilidad social empresarial.

(CNN Español) – ¿Podemos considerar al malbec como un recurso valioso para la vitivinicultura Argentina?

Los vinos malbec producidos en Argentina ganan cada vez más adeptos entre los consumidores del mundo, especialmente en Estados Unidos, principal importador a nivel global. Definimos a un recurso como valioso cuando se cumplen tres características: que sea demandado, que sea escaso y que se pueda apropiar. Es entonces cuando nos encontramos en una zona de creación de valor que permite generar un beneficio sostenible para la empresa.  

¿Es el malbec demandado? Teniendo en cuenta que el consumo doméstico y las exportaciones de esta cepa han crecido de forma exponencial en los últimos 15 años, podemos considerar que el mismo es altamente demandado por sus especiales características de vino de alta calidad y de taninos redondos agradables al paladar de los consumidores. Robert Parker Jr., uno de los más influyentes periodistas especializados a nivel mundial, ya había pronosticado el éxito del malbec hace más de diez años.

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¿Es el malbec escaso?  El malbec es originario de Cahors, Francia, donde es conocida como cot. Una plaga de Filoxera en 1863 destruyó la mayoría de la superficie plantada y la cepa cayó en el olvido. Afortunadamente, el ingeniero Pouget, de origen francés, había introducido diez años antes esta cepa en Argentina, donde encontró el “terroir perfecto” que le permitió alcanzar todo su potencial.

¿Podemos apropiarnos del Malbec? Argentina cuenta actualmente con la mayor superficie cultivada de la cepa a nivel mundial, muy por encima de otros países. Al considerar que los viñedos mejoran con el paso del tiempo y que es necesario un período prolongado para el desarrollo de nuevas plantaciones, podemos decir que Argentina “se ha apropiado” del malbec. A esto se suma otra forma de apropiación que tiene que ver con la creación de marca conjunta a través de la asociación de exportadores Wines of Argentina, quienes han usado a la cepa como “marca paraguas” asociándola con el origen argentino en la mente de los consumidores. Un ejemplo de ello es el Malbec World Day que se festeja cada año el 17 de Abril con eventos y degustaciones en todo el mundo. La marca paraguas es muy importante teniendo en cuenta la gran cantidad de marcas de vino a nivel mundial y de difícil asimilación para el consumidor no sofisticado.

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Teniendo en cuenta que se cumplen las tres características podemos confirmar entonces el poder del malbec para la vitivinicultura argentina.

Pero, ¿es esta ventaja competitiva sostenible en el tiempo? Las bodegas argentinas trabajan actualmente en distintos sentidos para mantener la vigencia del malbec. Entre ellos, la búsqueda de nuevos terroirs extremos, viticultura orgánica o biodinámica, nuevas formas de vinificación como vasijas ovoides y la combinación con otras variedades como el cabernet franc que aportan más complejidad.