(CNN) - En 1960 cuando Curt Gunther era un fotógrafo deportivo establecido, un joven boxeador llamado Cassius Clay se preparaba para los Olímpicos. Clay era desconocido por casi todo el mundo fuera de su ciudad natal Louisville, Kentucky, y por algunos ávidos seguidores de ese deporte.

Fue probablemente en ese entonces cuando esos dos caminos se cruzaron y el joven boxeador empezó a hacer historia mientras el fotógrafo hizo una crónica con esas imágenes, según cuenta Steve Gunther, hijo de Curt Gunther.

El fotógrafo Curt Gunther.

El fotógrafo Curt Gunther.

Durante décadas, Curt Gunther estuvo al lado de Ali tanto dentro como fuera del ring, capturando los golpes que hicieron noticia y los cándidos momentos que construyó junto a un hombre que fue el campeón de este deporte y de sus creencias.

Las fotografías de Muhammad Ali, que raramente han sido vistas en público, hacen parte de los miles de archivos que heredó Curt Gunther a su hijo antes de morir en 1991.

“Mi padre sólo vivió para hacer esas fotografías”, dijo Steve Gunther, que vive en California.

Gunther capturó este momento íntimo de Mohammad Ali con su esposa y sus hijos fuera del campo de entrenamiento del boxeador en Deer Lake, Pensilvania.

Gunther capturó este momento íntimo de Muhammad Ali con su esposa y sus hijos fuera del campo de entrenamiento del boxeador en Deer Lake, Pensilvania.

Steve Gunther quería que el mundo viera esas fotografías que son parte del legado conjunto que dejaron su padre, y ahora, Muhammad Ali.

“A pesar de que mi padre publicó mucho de su trabajo, estaba más preocupado por tomar fotografías que por buscar trabajos exitosos o hacerse publicidad él mismo, así que hay miles de fotografías en su archivo”, dijo el hijo del fotógrafo quien trabaja restaurando muchas de esas imágenes históricas.

Curt Gunther, el fotógrafo, murió a los 72 años antes de que las cámaras digitales revolucionaran el campo de la fotografía.

“Mi pobre padre luchó con su cámara Nikon F toda su vida”, dijo Gunther. “Él tomó todas esas fotografías de celebridades a la manera antigua antes de que existieran lentes con zoom, o auto foco. Nunca tuvo la experiencia de tomar fotografías de la manera fácil”.

Gunther llegó a los Estados Unidos desde Alemania cuando era muy joven, en 1938, siguiendo su pasión por la fotografía. Durante décadas se convirtió en un éxito bajo cualquier estándar, y fue admirado por muchos atletas de alto perfil y celebridades de la época. Fue, por ejemplo, el fotógrafo oficial de Los Beatles en el tour del verano de 1964 en Estados Unidos.

Pero fue el mundo del deporte, y en especial Muhammad Ali, en el que Curt Gunther centró su atención, pues mostró la mayoría de las peleas de Ali de principio a fin, según narra su hijo.

“La primera pelea de Ali que mi padre capturó fue en Los Ángeles: Ali versus Archie Moore en noviembre de 1962”. Fuera del foco, Gunter y Ali eran amigos.

Ali durante la toma de peso en el ’Thrilla in Manila’, la tercera y última pelea entre Muhammad Ali y Joe Frazier por el Campeonato Mundial de los Pesos Pesados que se celebró en el Coliseo Araneta en Ciudad Quezón, en Manila, Filipinas, en octubre de 1975.

Ali durante la toma de peso en el ’Thrilla in Manila’, la tercera y última pelea entre Muhammad Ali y Joe Frazier por el Campeonato Mundial de los Pesos Pesados que se celebró en el Coliseo Araneta en Ciudad Quezón, en Manila, Filipinas, en octubre de 1975.

Steve Gunther recuerda que cuando era un niño solía acompañar a su padre y a Ali en el camino, donde duraban horas con Ali fuera del frenesí mediático que seguía al boxeador.

“Cuando crecí, debía ayudar a mi padre en las tomas. Él se ponía muy nervioso antes de que Ali peleara y se preocupaba por arruinar ‘la toma’, así que prendía un cigarrillo para calmar sus nervios”, relata Gunther, recordando haber estado en la suite del hotel del campeón con su padre antes de una de las peleas de Ali.

“Yo debía decirle ‘¡Papá, no puedes fumar en la suite de Ali!’. Luego cuando la pelea se había terminado mi papá se volteaba y me decía ‘¿hiciste la toma?’”.

Steve Gunther, quien siguió los pasos profesionales de su padre, recuerda que Ali era el sueño de cualquier fotógrafo.

“Ali sobreactuaba frente a la cámaras”, dice Gunther. “Le gustaba actuar como si fuera a golpear la cámara. Probablemente lo disfrutaba y definitivamente ayudaba a los fotógrafos”.

Muhammed Ali junto a su manager Angelo Dundee.

Muhammed Ali junto a su manager Angelo Dundee.

La última vez que Steve Gunther vio a Ali fue hace unos 32 años, pero los recuerdos, dice él, durarán para toda la vida.

“Nunca me impresionaron las celebridades, pero Muhammad Ali es uno de los más espectaculares seres humanos que jamás he encontrado”, dice Gunther. “La vibra que emanaba te hacía temblar. Tenía una energía palpable que llenaba todo el lugar”.

“Recuerdo a Ali diciendo ‘si haces más actos buenos que malos, irás al cielo. Creo que él ahora está en el cielo”, puntualiza el fotógrafo.

Ali se sobreactuaba frente a la cámaras. Le gustaba actuar como si fuera a golpear la cámara. Probablemente lo disfrutaba y definitivamente ayudaba a los fotógrafos