Los precandidatos a la presidencia de EE.UU.: la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump. (Crédito: Getty Images).

Nota del editor: Jorge Dávila Miguel es columnista y analista político de CNN en Español. Las opiniones expresadas en este artículo corresponden exclusivamente a su autor.

Estas elecciones de 2016 en Estados Unidos son un rifirrafe de insultos en el que sobresale Donald Trump, poniéndole apodos a sus rivales. Por eso, los estadounidenses están preocupados: ¡Qué elecciones más sucias nos esperan!

Pero tal vez lo estarían menos si supieran un poco de historia, porque al menos -hasta ahora- estas no son, ni de lejos, las elecciones más sucias en este país. Ya hace 216 años, nada más y nada menos que dos de los “padres fundadores” de esta gran nación: Thomas Jefferson y John Adams ––quienes habían sido amigos–– iniciaron la tradición.

Eran las elecciones de 1800 y la campaña de Jefferson acusó a Adams de tener el “carácter de un hermafrodita, aunque sin la gentileza de una mujer ni la fortaleza de un hombre”, a lo cual la gente de Adams respondió que Jefferson era un “tipo bajo, hijo de una india mestiza preñada por un mulato de Virginia”. Y así, los insultos continuaron…  a Adams le dijeron tonto, hipócrita, criminal y tirano. Por su parte, Jefferson recibió su medicina porque le llamaron, ateo, libertino y cobarde.

Pero la más sucia de las campañas presidenciales estadounidenses, hasta ahora, tuvo lugar 28 años más tarde entre John Quincy Adams y Andrew Jackson. A Quincy Adams le dijeron “chulo” y a la esposa de Jackson “prostituta”. Los reportajes en los periódicos eran como letreros de retretes. Un periódico publicó que la madre del general Jackson “era una ramera que vino con los soldados ingleses y se había casado con un mulato, de los cuales ¡el general era uno!” ¿Fuerte, verdad?

Al igual que Jefferson y Adams, Clinton y Trump una vez fueron amigos y también se enfrentan ahora en unas elecciones muy calientes. ¿Se insultarán más que los "padres fundadores? Yo creo que no, que eso es imposible. Pero ¿qué piensa usted? Porque en definitiva, la política es una caja de sorpresas.

Al igual que Jefferson y Adams, Clinton y Trump una vez fueron amigos y también se enfrentan ahora en unas elecciones muy calientes. ¿Se insultarán más que los "padres fundadores?

Jorge Dávila Miguel