(CNN Español) - Eduardo Cunha, expresidente de la Cámara de Brasil, anunció su renuncia este jueves.

El Tribunal Supremo de Brasil suspendió el mandato de Cunha en mayo de este año.

Cunha es reconocido por muchos como el arquitecto de los procedimientos de juicio político contra la actual presidenta Dilma Rousseff en la cámara baja.

"Sólo mi renuncia pondrá fin a esta inestabilidad", dijo Cunha dirigiéndose a la prensa.

Cunha aclaró que seguirá dando batalla desde el Congreso.

El expresidente de la Cámara enfrenta cargos por corrupción y lavado de dinero que él categóricamente ha negado.

Según la agencia estatal de noticias Agencia Brasil, el ministro de la corte Teori Zavascki decidió en ese entonces que Cunha no debería continuar en su posición de congresista ni líder de la cámara.

En una votación mayoritaria, el tribunal decidió sacarlo de la línea de sucesión presidencial, en caso de que Dilma Rousseff sea destituida.

La decisión de Zavascki viene después de una petición del fiscal general de Brasil que afirma que Cunha intentó interferir con la investigación del caso de corrupción de la petrolera estatal Petrobras.

El suspendido congresista es un defensor en el caso de Petrobras y era el segundo en línea para reemplazar a Rousseff como presidenta si llega a dejar su cargo.

El Supremo Tribunal Federal y la Procuraduría General aseguran que Cunha se valió de su cargo para intimidar a diputados, intentando sabotear la investigación en su contra en el consejo de ética de la Cámara, que busca destitución.

Este lunes la Procuraduría le acusó de encabezar una célula criminal dentro de la estatal de electricidad Furnas, investigada en la trama de corrupción de Petrobras. Es procesado por sospecha de corrupción y lavado de dinero, así como de recibir propinas por contratos con la estatal petrolera.

Otra denuncia en su contra señala que mantiene valores no declarados en cuentas en el exterior, específicamente en Suiza, por unos 5 millones de dólares, algo que la justicia de ese país ya confirmó.