(CNNEspañol) - Mercedes Zamudio practica en inglés para su examen de ciudadanía. Lo hace con su nieta Liliana, de 7 años, en la mesa de la cocina en su casa de Phoenix.

“¿Cuál es una de las razones por la que los colonos vinieron a Estados Unidos?”, pregunta su nieta. Zamudio responde: “por la libertad.”

El voto de los latinos como Zamudio podría definir las elecciones presidenciales este año en Arizona, según un estudio de Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) y CNN. Sin embargo, ese mismo reporte advierte que no todos los que pueden votar se inscribieron y a la hora de acudir a las urnas, muchos optan por quedarse en casa.

En Arizona cientos de aspirantes a ser ciudadanos tienen la esperanza de hacer la diferencia con su voto en estas elecciones. Muchos de ellos, motivados por dejar atrás políticas contra los inmigrantes que afectan a sus familias.

Zamudio, de 54 años, asiste desde hace tres meses a la clase de ciudadanía que ofrece la organización LUCHA (Viviendo Unidos por un Cambio en Arizona), con el objetivo de pasar el examen requerido para ser ciudadana.

“Nos sentimos como en familia todos los que vamos, porque alguien lo pasa, todos nos ponemos felices porque es una persona más que va a votar, un ciudadano más que va a representarnos”, dijo la mexicana.

Desde 2013, cerca de 400 estudiantes han pasado por sus aulas, de acuerdo con la organización LUCHA.

El potencial de estos nuevos votantes latinos puede ser decisivo en estas elecciones, para cambiar el color político de un estado tradicionalmente republicano a demócrata, según CUNY.

En las últimas elecciones presidenciales, los latinos de Arizona votaron en 79 % a favor del presidente Obama. Aún así, el candidato republicano Mitt Romney triunfó en el estado con 9 % de diferencia, de acuerdo con el reporte.

Zamudio se inclina por un candidato demócrata y está segura de que votará en contra de Donald Trump.

“Como nosotros ya estamos, como quien dice grandes, pero mis nietos, mis hijos, la generación que viene, queremos lo mejor para ellos, y él no, él quiere hacer el muro,” dijo.

Zamudio llegó a Estados Unidos sin documentos hace 30 años, para reunirse con sus padres, que ya vivían legalmente en este país. Pero el proceso para lograr la ciudadana, que inició en 1997, se tardó mucho tiempo. Sus padres eran residentes legales –tenían la llamada “green card”. Recibir una visa de residente para un familiar es un proceso que involucra listas de espera por país y en ese entonces, podía tardarse más de 15 años. En 2010, aún estaba en lista de espera para su visa.

Atemorizada por la amenaza de leyes más duras contra los inmigrantes indocumentados, Zamudio decidió solicitar su residencia por otra vía, a través de su hijo que es ciudadano estadounidense y que con 24 años, ya cumplía el requisito de la mayoría de edad para solicitar a su madre. Ese trámite, según la ley, no tiene plazos de espera. 

Arizona cuenta con un electorado de más de 1 millón de latinos, según el estudio de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, gracias al crecimiento demográfico de la población de origen mexicano, como la familia de Zamudio. Esos votantes representan casi el 22 % del total del electorado del estado.

Sin embargo, el estudio de CUNY proyecta que solo el 41 % de los votantes hispanos que pueden ejercer su derecho, acudirá a las urnas en noviembre. 

La desidia o el desinterés de los que sí pueden votar frustra mucho al esposo de Zamudio, que aún es indocumentado y no puede hacerlo.  

“Se siente uno un poco defraudado, siendo que ellos tienen la posibilidad de ejercer el voto y no sé porqué no lo hacen, tienen que tomar la decisión de ir a votar dar a conocer su voz y luchar por los demás,” dijo Horacio Valle, de 56 años. Valle lleva casi 40 años en Estados Unidos, pero siempre había pensado en regresar a México. Ahora la esperanza de solucionar su situación legal es a través de su esposa.

Políticas contra inmigrantes movilizan el voto

El desafío en Arizona es lograr que los latinos participen del proceso electoral. Las organizaciones que promueven la inscripción y el ejercicio del sufragio en este segmento tienen expectativas más elevadas.

“Nosotros esperamos que este año nuestra comunidad va a salir arrasando”, dijo Alejandra Gómez, directora ejecutiva de LUCHA. Gómez explicó que, a largo plazo, la estrategia es educar a los votantes para que sean consistentes y persistentes. “Aunque pase lo que pase, nosotros seguimos votando, porque así es como vamos a empezar a cambiar la política que nos está afectando tanto”, agregó.

Desde 2010, LUCHA unió su fuerzas con otras 13 organizaciones latinas en respuesta a leyes estatales más duras contra los inmigrantes indocumentados, como la SB 1070, parcialmente bloqueada por la Corte Suprema de Justicia.

La coalición conocida como “One Arizona’ logró registrar 125.000 nuevos votantes latinos, por una parte y otros 300.000 a una lista permanente para votar por correo.

Este año la meta es inscribir a otros 100.000.

¿Por qué los latinos no participan en las elecciones como podrían? Para Gómez, la respuesta no es solo el desinterés y la falta de información.

“Cuando nuestra comunidad sale a votar, el estado y el condado no apoya,” dijo Gómez.

Cuenta que durante las elecciones primarias de marzo, los votantes no encontraban sitios dónde ir a votar, las líneas eran largas y en algunos casos, no pudieron votar por no estar registrados en su partido sin haber hecho cambios.

“Nuestras comunidades trabajan muy duro y tienen que tomar tiempo en un martes para ir a votar. Ese es otro desafío, si la línea esta de 5 horas perdieron todo el día de trabajar”, dijo Gómez.

Matthew Roberts, vocero de la Oficina de la Secretaria de Estado que monitorea el proceso electoral, dijo que las líneas largas afectan a todo el mundo por igual.

Pero afirmó que estaban investigando porqué algunas personas ya no estaban registradas con su partido. Roberts dijo que, en algunos casos, se debe a algunos problemas en la forma en que se completaba el formulario para registrarse y la interpretación de los departamentos de motores y vehículos.

Gómez también mencionó que los problemas son sistemáticos. En 2012, los votantes de habla hispana recibieron un folleto de información sobre las eleccione,s emitido por la Oficina del Registro de Votantes del condado Maricopa con la fecha errónea para votar.

En ese entonces, la agencia pidió disculpas.

“Claramente quieren suprimir el voto latino por los cambios demográficos, porque los latinos pronto serán la mayoría”, dijo Gómez.

Roberts aseguró que el estado quiere todo lo contrario y contrató a dos personas para promover el voto entre las minorías, pero no están involucradas en el registro de votantes.

Trump los motiva

Gómez espera que en estas elecciones puedan superar los obstáculos y hay un fuerte incentivo para muchos: votar en contra de Trump.

“La gente está furiosa de que alguien con tanto odio, haya llegado a este punto del proceso y nuestra comunidad está lista para levantarse y luchar en contra”, dijo Gómez.

Cynthia Valle, una de las hijas de Zamudio, siente ese enojo.

“Siento que si se convierte en presidente, qué va a ser de nuestra comunidad latina, es abrir las puertas a que nos traten como se les dé la gana, humillarnos, y es como decir que no valemos nada”, dijo Valle, de 26 años y quien trabaja en un banco.

¿Qué moviliza a los latinos a votar? La respuesta es tan diversa como ese grupo de votantes. Para Zamudio ha sido en parte, representar a su esposo quien no tiene documentos, la insistencia de sus 4 hijos y el futuro de sus 8 nietos, todos nacidos en Estados Unidos.

“Necesitamos un cambio y quiero hacerme ciudadana, porque ya tengo aquí mi familia. La mitad de mi vida ya está aquí”, dijo Zamudio.