(CNN Español) –  Una imagen recurrente en el transporte público es la de docenas de cabezas agachadas mirando su celular hasta llegar a su destino. Daniel Disselkoen, un artista interactivo de Ámsterdam, imaginó que podría cambiar esa perspectiva inventando algo creativo y usando la imaginación.

Con ayuda de la agencia Headmade Disselkoen logró que la gente levantara la mirada de sus celulares al crear GVBeestje, el juego de realidad aumentada que todo mundo puede jugar en esta ciudad sin usar una aplicación

(Cortesía: Headmade/Daniel Disselkoen)

(Cortesía: Headmade/Daniel Disselkoen)

Para jugar, solo tienes imaginar que eres un cocodrilo de color azul, la figura que encontrarás pegada a la ventana justo a un lado de tu asiento. Siguiéndolo con el movimiento tendrás que conseguir "comerte" a todos los peatones que puedas.

En conversación con CNN en Español, Disselkoen dice que la idea del juego surgió cuando él mismo viajaba en el transporte público y se dio cuenta que a menudo miraba mucho el teléfono. El artista se preguntó "¿Por qué no mirar entonces por la ventana con curiosidad?".

"Como artista interactivo trabajo mucho con la imaginación y pensé en este juego de imaginación que solía jugar con una mancha en la ventana en el asiento trasero del coche de mis padres para hacer el largo viaje más agradable. De repente me di cuenta que esa pequeña idea podría ser transformada en 'realidad aumentada' en su forma más simple. Los adultos necesitan un pequeño empujón para usar la imaginación. Pero la idea es pequeña y sencilla. No hay pantallas, no haya necesidad de software. Dos estampas, solamente", dijo Disselkoen a este medio.

 

https://www.facebook.com/headmade.nl/videos/1087153698024794/

"Pusimos un montón de trabajo en la realización del proyecto y aún así es bastante raro que la organizaciones grandes y las compañías trabajen en conjunto con artistas. lo que es una lástima", mencionó Disselkoen.

El artista asegura que el video del juego ha sido visto millones de veces y que la gente hace comentarios muy positivos. "En la vida real (en los tranvías) es difícil contar cuántas personas juegan el juego, pero en las redes sociales hemos visto que la gente comparte fotos y tiene buenas puntuaciones, además el juego podría estar disponible muy pronto en otros países y ha causado tanto revuelo que algunos han copiado el monstruo y lo han pegado en sus transportes públicos".

"Nos pondremos en contacto con todo el mundo y ver si podemos ampliar el territorio de este pequeño devorador de hombres. Tengo muchas ganas de hacerlo", finaliza Disselkoen.