El emperador de Japón Akihito tiene un problema inusual: no puede renunciar a su trabajo. Ni siquiera tiene permitido decir que quiere renunciar. Pero su trabajo en sí no es tan inusual como uno pensaría. Incluso en 2016, 43 países alrededor del mundo aún tienen un monarca como jefe de Estado.

Gobernantes reales

Salman bin Abdul Aziz es el sexto hijo del fundador del reino que ejerce como rey.

Diez países tienen un monarca que gobierna, la mayoría de ellos en Medio Oriente.

La familia real de Arabia Saudita, por ejemplo, se ha mantenido el derecho al poder desde que el reino fue fundado en 1935. El hijo del primer rey está aún en el trono. Marruecos, Jordania, Omán, Kuwait, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Baréin tienen monarcas en el poder también.

Más allá, la pequeña nación asiática de Brunéi tiene un sultán, mientras que el rey Mswati III gobierna Suazilandia en África.

Y también hay un monarca que quizá no te venga a la mente de inmediato: el papa Francisco.

El papa Francisco es el gobernante del Vaticano, una ciudad-Estado.

Soberanos con algo de poder

Un puñado de países tienen monarcas con algo de poder, pero que no gobiernan solos.

El rey Bhumibol Adulyadej de Tailandia, quien cumplió 70 años en el trono este año, entra en esta categoría. El monarca murió este 13 de octubre a los 88 años.

El rey de Tailandia, Bhumibol Adulyadej, es el monarca vivo con el reinado más extenso.

También el rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck de Bután, un pequeño país en el Himalaya, quien solo lleva en el trono 9 años. Él y su esposa, la reina, Jetsun Pema, protagonizaron titulares de prensa este año cuando el príncipe Guillermo y su esposa Catalina los visitaron durante su gira en Asia.

Los principados europeos de Mónaco y Liechtenstein, y la nación de Tonga en el Pacífico, también tienen monarcas con algo de autoridad ejecutiva.

Soberanos sin poder real

El emperador de Japón y la mayoría de monarcas en Europa son esencialmente jefes de Estado solo de nombre, que aparecen en ocasiones ceremoniales pero que no tienen ningún poder real.

Por ley, el emperador japonés Akihito tiene que servir hasta su muerte.

Los reinos de Bélgica, España, Suecia, Noruega, Países Bajos, la reina de Dinamarca y el Gran Duque —si, el Gran Duque— de Luxemburgo son todos figuras. También lo son los copríncipes de Andorra. (Premio para quien los pueda nombrar a todos. Sin acudir a Google).

El rey Letsie III de Lesoto, una pequeña nación enclavada dentro de Sudáfrica, también es una figura simbólica, como también lo son el rey Norodom Sihamoni de Camboya y el sultán Abdul Halim Mu'adzam Shah de Malasia.

Y el caso de Isabel II

La reina Isabel II es jefe de Estado de 16 naciones alrededor del mundo.

La reina Isabel II del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte tiene toda una categoría para ella. Es la monarca con mayor tiempo en el trono y la más longeva de la historia británica. Y en mayor medida es una figura simbólica. Pero también es jefe de Estado de otras 15 naciones, o "reinos", como la monarquía británica los llama.

Algunos son meros puntos en el mapa, como Tuvalu. Pero también incluyen grandes países como Australia y Canadá. Y, desde luego, Reino Unido, en donde parece poco probable que el himno nacional, "Dios salve a la reina", vaya a cambiar pronto.

Con información de Katherine Grise