(CNN) - Un prominente seguidor de Donald Trump negó el miércoles que las nuevas contrataciones en la campaña anunciadas en la mañana de ese día sean una "sacudida" y pareció no estar al tanto de que las encuestas muestran que el candidato republicano ha caído en la contienda.

Cuando Brianna Keilar de CNN le preguntó a Michael Cohen, asesor legal especial de la Organización Trump, sobre la sacudida, que presuntamente dejó por fuera a Paul Manafort, quien era el director de la campaña, Cohen condenó su elección de palabras.

"Debo detenerla por un segundo. No hay sacudida. Mire las palabras que usa y que pone en el banner", dijo en "Situation Room" de CNN. "No hay medidas desesperadas. La campaña ahora está en camino a la victoria, y sin embargo usa palabras para incitar algo. Por favor entienda que ya nadie se está creyendo eso más".

La conversación fue así:

Keilar: "Bueno, déjeme preguntarle esto: usted dice que no hay sacudida, pero ustedes están cayendo. Y tiene sentido que habría...".

Cohen interrumpe: "¿Quién lo dice?".

Keilar: "Las encuestas. La mayoría de ellas. Todas".

Cohen: "¿Quién lo dice?".

Keilar: "Las encuestas. Le acabo de decir, le acabo de responder su pregunta".

Cohen: "¿Cuáles encuestas?".

Keilar: "Todas".

En la más reciente encuesta de encuestas de CNN muestra que Clinton tiene un promedio de 49% de apoyo y Trump tiene 39%. También está por detrás en los estados claves: incluyendo Virginia, Pensilvania, Colorado, Carolina del Norte y Florida.

Pero Cohen dijo que no está disuadido por las cifras, y que son los expertos los que se equivocan.

"Mi declaración a usted es que no me importan esas cifras de encuestas", dijo Cohen. "Todos van a estar muy sorprendidos cuando él registre significativamente más alto en las encuestas".

El Twitter de Trump, que antes mostraba resultados de encuestas casi a diario —particularmente después del inmediato rebote tras la Convención Nacional Republicana— ha estado silencioso en las últimas semanas.

El martes, no obstante, retuiteó una encuesta de The Washington Examiner que lo pone solo dos puntos por debajo de Clinton: 38% a 36%.