(CNN) - Luego de que Hillary Clinton se sintiera mal durante la conmemoración del 11S el domingo por la mañana, tanto demócratas como republicanos comenzaron a preguntarse con preocupación sobre su salud.

La candidata presidencial demócrata se fue de la ceremonia temprano, una hora y media después de iniciado, cuando empezó a sentirse “abochornada”, dijo Nick Merrill, portavoz de la campaña de Clinton en un comunicado. Le tomó tiempo recuperarse, cerca de una hora y 45 minutos, en el departamento de su hija. Cuando se recuperó alrededor del mediodía saludó a los paseantes y le dijo a los reporteros que sentía “increíble”.

El incidente ocurrió solo unos días después de que los republicanos señalaran que esos momentos en que Clinton tosía durante la campaña electoral eran signos de un asunto de salud más serio. Su campaña dijo que ella estaba sufriendo alergias de temporada.

“La secretaria Clinton ha estado experimentando una tos relacionada con alergias. El viernes, mediante una evaluación de seguimiento a su tos prolongada, fue diagnosticada con neumonía. Se le recetaron antibióticos y se le recomendó descanso y ajustar su agenda. Durante el evento de esta mañana, sufrió de bochorno y deshidratación. La he examinado y ya está rehidratada y recuperándose bien”, dijo la doctora de Clinton, Lisa Bardack, en una declaración escrita el domingo por la tarde.

Desde una alergia al polen de temporada al hipotiroidismo, esto es lo que sabemos sobre la salud de la candidata de 68 años de edad.

Coágulos sanguíneos

La actual batalla que Clinton mantiene con la neumonía no niega el hecho de que como secretaria de Estado ella resistió un duro itinerario de viaje y mantuvo buena salud.

En un reporte hecho público en julio de 2015, Bardack escribió: la señora Clinton es una saludable mujer de 67 años cuyas condiciones médicas actuales incluyen hipotiroidismo y alergias al polen de temporada. Su historial médico previo incluye una trombosis venosa profunda en 1988 y en 2009, una fractura de codo en 2009 y una concusión en 2012.

“Ella mantiene un estilo de vida saludable y se ha practicado una evaluación médica completa, que no muestra ninguna evidencia de problemas médicos adicionales o enfermedades cardiovasculares. Sus evaluaciones por cáncer son todas negativas. Está en condiciones físicas excelentes y es apta para servir como presidente de Estados Unidos”.

A Clinton se le recomendó, en 1998, tomar medicamentos anticoagulantes para prevenir coágulos causados por trombosis venosa profunda al realizar viajes largos en avión, escribió Bardack.

Los coágulos sanguíneos pueden ser un serio riesgo de salud para los viajeros, de acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). Pueden formarse en venas profundas en las piernas cuando una persona permanece sentada durante un largo periodo, como en vuelos largos. El problema se complica si el coágulo se rompe y llega a otras partes del cuerpo, como los pulmones.

Además de usar anticoagulantes, Clinton toma medicamentos para el hipotiroidismo, una condición por la que la glándula tiroides es hipoactiva y no produce suficientes hormonas importantes, de acuerdo con el reporte de Bardack.

El reporte también indica que, en un examen físico realizado el 21 de marzo de 2015, los signos vitales de Clinton se mostraron “saludables” con una presión sanguínea de 100/65, un ritmo cardíaco de 72, ritmo respiratorio de 18 y temperatura de 98.7 (37.05º C). El resto del examen resultó normal.

Huesos y cerebro

El historial de salud de Clinton incluye también una fractura de hueso. Ella se tropezó en las oficinas del Departamento de Estado durante el verano de 2009 y se fracturó el codo derecho. La herida obligó a una intervención de dos horas que resultó exitosa. Luego, en diciembre de 2012, Clinton fue afectada por un virus estomacal después de un viaje lo que hizo que se desvaneciera causándole una concusión, de acuerdo con el reporte de Bardack. En evaluaciones posteriores, se le diagnosticó una trombosis del seno venoso transverso -en otras palabras, un coágulo en el cerebro. El coágulo se disolvió posteriormente.

Una concusión es una herida cerebral, explicó el Dr. Sanjay Gupta, jefe corresponsal médico de CNN y neurocirujano practicante.

“Lo que hemos escuchado sobre su salud es que, viendo su seguimiento, podría haber alguna preocupación, pero ella ha sido examinada y no hay impacto a largo plazo en su cerebro y el coágulo sanguíneo se ha resuelto”, dijo.

Gupta añadió que es complicado comentar sobre la salud de Clinton si tener mayor información.

“El diagnóstico de neumonía llegó el viernes”, dijo. “Es algo completamente tratable, no hay duda al respecto, pero sigue siendo un diagnóstico serio y es algo que no debería tomarse a la ligera”.

Hasta el domingo por la tarde, la campaña de Donald Trump aún no había comentado sobre el diagnóstico de neumonía de Clinton. Trump ha publicado mínima información sobre su salud.

El Dr. Harold Borneasteis, médico personal de Trump, hizo pública una carta en diciembre de 2015 que carecía de muchos detalles médicos, pero hacía notar que Trump sería “el individuo más saludable jamás electo para la presidencia”.

Gupta consideró que el lenguaje utilizado en la carta era sorpresivo y “casi cómico” por su falta de objetividad.