¿En qué se parece 'Narcos' a la realidad colombiana?

(CNN Español) - ¿Otra serie sobre narcotráfico? ¿Una nueva telenovela sobre la vida de Pablo Escobar?

Cada vez que un canal de televisión o uno de los servicios de streaming que revolucionaron la forma en que consumimos películas y series anuncia el lanzamiento de un programa enfocado en el tema del narcotráfico, muchos colombianos ponen el grito en el cielo.

Dicen estar cansados del tema. Se quejan porque creen que se le hace apología al crimen, al delito. Aseguran estar en desacuerdo por la manera en que se exalta la figura de personas que le hicieron mucho daño al país, como Pablo Escobar, culpable de cientos de muertes y en su momento el hombre más peligroso y más buscado del mundo.

Pero la audiencia de esos programas parece ser alta. Basta tomar un solo ejemplo: aunque Netflix se niega a publicar las cifras de espectadores de sus programas por una política de confidencialidad y se rehusa a que empresas externas midan el rating, la serie 'Narcos' ya va por la segunda temporada y se acaba de anunciar que tendrá una tercera y hasta una cuarta, ya sin Escobar como personaje.

La popularidad de la serie lanzada en agosto del 2015 y las nominaciones obtenidas a los Globos de Oro, los premios EMMY y los BAFTA (de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y la Televisión) podrían hablar también, sin conocer el número de personas que la ven, de su éxito.

Wagner Moura ha ganado elogios por su papel como Pablo Escobar en "Narcos" y obtuvo una nominación por la mejor actuación de un actor en una serie de televisión dramática. Jon Hamm   ("Mad Men"), Rami Malek   ("Mr. Robot"), Bob Odenkirk   ("Better Call Saul") y Liev Schreiber   ("Ray Donovan"), también están nominados.

Sin embargo, algunos critican que se sigan haciendo programas sobre la vida de Pablo Escobar, muerto en diciembre de 1993 en el tejado de una casa humilde en la ciudad de Medellín, pues aseguran que perpetúan la imagen negativa de Colombia.

Federico Galvis es colombiano, tiene 37 años y dice estar cansado de las propuestas televisivas enfocadas en el narcotráfico. “Hay tantas cosas por contar y por mostrar sobre Colombia que no entiendo porqué insisten en hablar solo de lo malo. Además, lo hacen con actores extranjeros que no conocen bien la realidad de nuestro país. Es injusto”.

Se refiere, por ejemplo, a que el actor que encarna a Pablo Escobar en la serie es el brasileño Wagner Moura, quien a pesar del esfuerzo no siempre logra hablar un español limpio y lo más parecido posible al que se habla en Antioquia, el departamento de Colombia en el que nació el temido narcotraficante.

“Técnicamente está bien hecha en cámara, ritmo, locaciones y actuaciones. Luce verosímil para Miami, pero incoherente para los colombianos televidentes. Vista desde Colombia producen risa sus modos de hablar-imitar el acento paisa. Uno se ríe de la torpeza de los acentos. Todos tienen un acento distinto para lograr el latino sin acentos y neutro. Y ahí viene el problema: esta historia no genera identificación”, escribió hace un año tras el lanzamiento de la primera temporada el crítico de televisión colombiano Ómar Rincón, en su columna del periódico El Tiempo.

A Galvis le pasa lo que a muchos: sienten que la Colombia que se ve en 'Narcos' no es real y eso perjudica su imagen ante el mundo.

La serie de Netflix le recuerda otras polémicas representaciones del país en megaproducciones de Hollywood como Mr. and Mrs. Smith —en la que la capital colombiana aparece en medio de la selva— y Proof of Life —que narra el secuestro de un ingeniero estadounidense en un país imaginario de Suramérica sumido en la pobreza y el crimen organizado—.

“Son producciones mediocres, muy alejadas de la realidad y que nos dejan muy mal parados”, afirma.

Historia de ficción basada en hechos reales

Netflix ha respondido a las críticas con el argumento de que el punto de vista de la serie no es colombiano sino estadounidense, pues está enfocada en contar la historia del narcotráfico desde la perspectiva de los agentes de la DEA Steve Murphy y Javier Peña, quienes en la vida real persiguieron al capo de las droga.

Cristina Umaña, reconocida actriz colombiana que participó en la serie como Judy Moncada, esposa de uno de los socios de Escobar, cree que es normal que “muchos en Colombia estén agotados con el mismo tema”, pero insiste en que 'Narcos' se diferencia de lo que se ha visto antes pues es una producción global, que busca llegarle “al mundo entero”.

En el programa de entrevistas ‘Camilo’, de CNN en Español, Umaña defendió el hecho de que se sigan contando historias relacionadas con el narcotráfico, pues “es un problema que no le compete solo a Colombia sino al mundo entero y el mundo necesita saber y entender qué pasa, qué hay ahí, cuál es el sentir de la gente cuando se involucra” con esa actividad ilícita.

La actriz reconoció que la serie, aunque basada en algunos hechos reales, tiene muchas cosas que pertenecen al campo de la ficción. “ 'Narcos' no es una biografía o un documental sobre Pablo Escobar. Es la historia de la ruta del narcotráfico que empieza en Chile y luego llega a Colombia. Es una historia de ficción basada en hechos reales pero claramente Netflix se toma licencias dramáticas para hablar del tema y hacer con su historia lo que quiera”.

Otro de los actores colombianos de la serie, Juan Pablo Raba, también habló con CNN sobre el tema. Para él, quien interpreta a Gustavo Gaviria, primo y mano derecha de Escobar en la vida real, “es muy importante que existan series como 'Narcos' no solo para no olvidar, porque la memoria histórica es fundamental, sino porque hay que hacer un gran esfuerzo por no repetir lo que hemos vivido”.

“Creo que a través de este tipo de historias podemos exorcizarnos como nación, como sociedad, y recordarnos constantemente cuáles fueron nuestros errores para hacer el esfuerzo de no repetirlos”, dijo.

Y a pesar de que Rincón decidió no ver la segunda temporada, lanzada la primera semana de septiembre del 2016, está de acuerdo con Raba y Umaña en que la solución no es dejar de contar esas historias.

“Hay que hacer todos los productos narcos que sean necesarios para expiar nuestras culpas, entre más versiones tengamos del tema mucho mejor, hay que seguir haciendo series sobre narcotráfico porque una forma de superar el problema es hablando de él, incluso riéndose. Es parte de nuestra historia y no se puede esconder”, le dijo Rincón a CNN.

“Todavía no hay muchos programas sobre la guerrilla porque sigue vigente el tema, pero le aseguro que en unos años habrá decenas de series al respecto y está bien que así sea”.

El problema, según él, está en la forma en que se narran esas historias. “En 'Narcos', la vida de Pablo Escobar la convirtieron sólo en peleas y peleas, mezcladas de vez en cuando con una escena de sexo muy ‘soft porn’. Es una narrativa muy pobre. Además, tiene actuaciones disparejas, no hay una coherencia actoral”, aseguró el analista y crítico de televisión en entrevista con CNN.

Para Rincón, el peor error de la serie es que “muestra a los agentes de la DEA como unos salvadores, como los únicos héroes de la historia”.

Por eso, opina, la serie “seguramente les gusta a televidentes en Estados Unidos que están acostumbrados a que se hable de ciudadanos de ese país que van por el mundo salvando vidas”, pero no convence a muchos habitantes en Colombia.

Hijo de Escobar arremete contra 'Narcos'

En 2015, después de la emisión de la primera temporada de 'Narcos', Sebastián Marroquín —hijo de Pablo Escobar— aseguró que era “un insulto a la historia de Colombia y a las miles de víctimas del narcotráfico”.

Hace pocos días, tras el lanzamiento de la segunda temporada, volvió a arremeter contra la serie, a través de su cuenta de Facebook. Según Marroquín —quien se tuvo que cambiar el nombre cuando viajó exiliado con su madre y su hermana menor a Argentina—-, la segunda entrega de 'Narcos' comete 28 graves errores.

“En nombre de mi país y en honor a la verdad real de los hechos acontecidos entre los 80 y 90 me veo en la obligación de exponer los gravísimos errores de una serie que se autoproclama como veraz, cuando dista muchísimo de serlo, insultando así la historia de toda una nación y de muchísimas víctimas y familias”, escribió en la red social.

Según él, los 28 errores incluyen el hecho de que su padre no era hincha del Atlético Nacional sino del Deportivo Independiente Medellín —su eterno rival futbolístico—, la exageración en la narración del famoso escape de la cárcel La Catedral y la difamación de su tío materno, Carlos Henao, quien asegura es presentado por la serie como un delincuente cuando nunca estuvo involucrado en actividades ilícitas.

También insiste en que su madre “jamás compró ni usó un arma”, como aparece en el programa, y en que ellos nunca tuvieron las comodidades que muestran después de la fuga de La Catedral. “Vivíamos en tugurios, no en mansiones”, escribió.

“El mundo está definitivamente al revés y las historias es claro que cualquiera las cuenta como se le antoje la gana. Y encima resultan exitosas sin importar cuán mal contadas. Pero bueno, cada cual que cuente su versión, que la verdadera ya saben dónde encontrarla”, sentenció Marroquín, antes de recomendar su libro ‘Pablo Escobar: mi padre’, publicado en 2014.

Al ser contactados en busca de declaración, representantes de Netflix dijeron a CNN en Español que no comentarán al respecto por el momento.

Con información de Marysabel Huston-Crespo de CNN en Español