(CNN) - Esta es la ‘lista de tareas’ más difícil del mundo: parar la violencia extremista, resolver la peor crisis de refugiados de los últimos 25 años, fomentar la paz en el devastado Medio Oriente, y mientras tanto trabajar para acabar la pobreza, las enfermedades, las hambrunas y la amenaza de armas nucleares.

Esta esa la agenda que discutirán los más de 140 líderes de Estado y de Gobierno que llegarán a Nueva York esta semana para la Asamblea General de las Naciones Unidas en su versión número 71.

Mientras el mundo lucha para alcanzar una solución para estos y otros temas, la política interna de Estados Unidos tendrá un espacio en el escenario de Nueva York: la candidata demócrata a la presidencia, Hillary Clinton, se prepara para reunirse con algunos de los líderes mundiales esta semana en Manhattan, mientras que su controversial fundación familiar de caridad será la anfitriona de la reunión final de la Clinton Global Initiative.

Esta cumbre también será la de los últimos: tanto el presidente de Estados Unidos Barack Obama como el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, asistirán a su última Asamblea General en sus cargos actuales este año.

La agenda para la Asamblea número 71, tan aspiracional como desalentadora, llega en un momento particularmente incierto.

En Asia, la prueba nuclear más grande hasta el momento se llevó a cabo en Corea del Norte este mes. El hecho ha arrojado una nueva sombra sobre una región que representa el 40% de la economía mundial.

En el Medio Oeste, el mundo espera ver si un alto del fuego inestable tendrá fuerza en Siria, donde la guerra civil que ha durado cinco años y la brutalidad de ISIS ha desestabilizado la región.

Esa desestabilización ha hecho que los países europeos se vean abrumados por la cifra récord de refugiados moviéndose a lo largo de sus fronteras, redefiniendo el paisaje político del continente e intensificando la amenaza de los terroristas infiltrados.

Amenaza terrorista

El terrorismo proyecta una sombra oscura sobre esta reunión, al tiempo que la policía de Nueva York investiga la explosión del pasado sábado en Manhattan que dejó un saldo de 29 personas heridas.

Estos hechos ocurren al mismo tiempo que una explosión interrumpió una carrera de caridad de los Cuerpos de Marina en Nueva Jersey y un hombre apuñaló a nueve personas en un centro comercial de Minnesota. Los tres incidentes son investigados como posibles ataques terroristas y la seguridad alrededor de los eventos de la ONU será mucho más fuerte que de costumbre.

Una mayor tensión

Por otra parte, el presidente Barack Obama se reunirá con varios líderes mundiales. Este lunes discutirá con el primer ministro de China, Li Keqiang, las pruebas nucleares de Corea del Norte y otros temas de la región asiática.

El miércoles, Obama revisará un nuevo paquete de ayuda por 38.000 millones de dólares para Israel con el primer ministro Benjamin Netanyahu y discutirá los prospectos de paz del Medio Oriente.

Así mismo se encontrará con líderes como el primer ministro de Iraq Haider al-Abadi y el presidente de Colombia Juan Manuel Santos.

En medio de la turbulencia de una semana de reuniones en el icónico edificio rectangular de las Naciones Unidas que bordea el East River de Manhattan, también se espera que se presenten los usuales dramas más pequeños: los líderes que denuncian en sus discursos a sus rivales en discursos poco diplomáticos, y las especulaciones sobre reuniones potencialmente tensas o históricas.

El año pasado, una tensa reunión entre Obama y el presidente Vladimir Putin fue seguida rápidamente por la intervención de Moscú en Siria. Este año las tensiones existentes serán agudizadas por los ataques aéreos de Estados Unidos contra las fuerzas sirias que el ejército pensó que eran blancos de ISIS, según dijeron funcionarios de gobierno.

Rusia hizo un llamado a una reunión de emergencia en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, argumentando que esos hechos —ocurridos el sábado— muestran que Estados Unidos no está completamente comprometido en cooperar con Moscú en su lucha contra los grupos militantes como ISIS, y alertó que el cese del fuego en Siria podría romperse como resultado de esas acciones.

“Consideramos que lo que pasó es un resultado natural de la persistente negativa de los Estados Unidos desde el establecimiento de la cercana cooperación con Rusia en la lucha contra ISIS, Jabhat al-Nusra y otros grupos terroristas afiliados”, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado el domingo.

Se espera que el secretario de Estado de Estados Unidos John Kerry y el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia Sergei Larov —los arquitectos del cese del fuego— se reúnan y ofrezcan una actualización del proceso.

Sobre Irán

Desde 2011, la embajadora de Estados Unidas en la ONU, Samantha Power, dijo que “el régimen Assad ha estado golpeando intencionalmente blancos civiles con horrible y predecible regularidad”.

En la Asamblea General de 2015 también se vio un apretón de manos histórico entre Obama y el presidente de Irán Hassan Rouhani. Este año, con el tema nuclear bajo fuego en Teherán y la campaña presidencial de Estados Unidos en marcha, los observadores políticos se preguntan si los dos presidentes se reunirán de nuevo.

El viceportavoz del departamento de Estado Mark Toner no pudo decir ni siquiera si Kerry se reunirá oficialmente con su contraparte iraní, a quienes conoce bien de meses de conversaciones nucleares.

“No tenemos nada confirmado en este momento”, dijo Torner.

Kerry también se encontró el domingo con los aliados asiáticos para discutir las tensiones en el mar del Sur de China, así como un creciente Beijing que se reafirma en la región.

Ayudado por todo esto, Estados Unidos se está enfocando en “tres prioridades”: “respuesta humanitaria, paz y seguridad, y contra terrorismo y extremismo violento”, según explicó Bathsheba Crocker, la secretaria asistente de organizaciones internacionales del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Kerry tocará el tema de necesidades humanitarias en una reunión de alto nivel sobre refugiados este lunes en la tarde. Al día siguiente Obama será el anfitrión de una reunión con líderes mundiales sobre refugiados.

Estados Unidos anunció este miércoles que incrementará el número de refugiados que recibirá: la cifra pasará de 85.000 a 110.000 en 2017. Este viernes, la administración Obama dijo que le daría una donación de 11 millones de dólares al fondo de las Naciones Unidas para ayudar a que los países acepten refugiados.

Miles de personas que huyen de países como Siria, Sudán del Sur y Afganistán han abrumado el sistema internacional de refugiados.

Esfuerzos sin precedentes

Según cifras de las Naciones Unidas más de 21 millones de personas están desplazadas hoy en día, todos ellos necesitan comida, abrigo, seguridad y un lugar para vivir.

Esta llegada masiva está causando que los países que los reciben hagan esfuerzos sin precedentes, pero también que asciendan los partidos políticos de derecha con tendencia antiinmigrantes en Europa, y están causando divisiones en la campaña presidencial de Estados Unidos.

En abril, el candidato republicano Donald Trump alertó a una multitud para que “cerrara las puertas” para estar a salvo de los refugiados sirios, y en junio agregó que “muchas de esas personas son de ISIS”.

Crocker dijo que la reunión de líderes con Obama este martes tiene como objetivo “alcanzar compromisos sostenibles con peticiones humanitarias de la ONU, expandir el programa de reasentamiento de los refugiados o caminos legales alternativos para la admisión de ellos y para la creación de nuevas oportunidades para los refugiados y sus comunidades receptoras, en cuanto a educación y empleos legales”.