(CNN) - La construcción del “nuevo gran muro” en la ciudad francesa de Calais empezará pronto con el fin de prevenir la entrada de refugiados e inmigrantes a Gran Bretaña, anunció Reino Unido.

El muro de 4 metros de alto hace parte del acuerdo de 23 millones de dólares que alcanzaron Gran Bretaña y Francia a principios de este año como una medida para bloquear el acceso de inmigrantes a ese país a través del Canal de la Mancha.

“Ya hicimos la cerca. Ahora haremos un muro”, anunció el ministro de Inmigración británico Robert Goodwill en una audiencia este martes.

Es el más reciente intento de mejorar la seguridad fronteriza en Calais, hogar de un improvisado y controversial campamento para refugiados conocido como ‘La Jungla’, donde miles de desplazados viven en miserables condiciones.

El campamento es conocido por ser el mayor punto de tránsito de inmigrantes, quienes usualmente se trepan en la parte trasera de los camiones de carga con destino a Reino Unido con la esperanza de entrar ilegalmente al país. Muchos en 'La Jungla' se niegan a registrarse como refugiados en Francia porque prefieren que su destino final sea Gran Bretaña.

A pesar de las actuales medidas de seguridad —que incluyen una cerca— Goodwill dijo que algunas personas aún se arriesgan a viajar a Reino Unido.

“La seguridad que estamos poniendo en todos los puertos está siendo reforzada con mejor equipamiento. Vamos a empezar a construir este nuevo gran muro muy pronto como parte del paquete de 17 millones de libras que acordamos con Francia”, añadió Goodwill.

El muro será construido a lo largo de ambos lados de la estrecha carretera que se aproxima al puerto de Calais, según la oficina del Ministerio del Interior de Reino Unido.

Pero los conductores de camiones británicos criticaron el muro por considerarlo “un uso pobre del dinero de los contribuyentes”.

Richard Burnett, líder de la Asociación de Mercancías por Carretera (RHA por sus siglas en inglés), dijo que los niveles de seguridad necesitan ser mejorados no solo en el perímetro del puerto, sino en las áreas cercanas a una distancia de 5 kilómetros.

“Es fundamental que el dinero que se va a pagar por un muro sea mejor invertido en incrementar la seguridad a lo largo de las vías cercanas”, dijo. Actualmente a los conductores se les aconseja no parar a una distancia de 250 kilómetros del puerto.

Burnett aseguró que la RHA simpatiza con los negocios de Calais y los residentes afectados por la influencia de inmigrantes, pero dijo que está enfocado en “los conductores que deben aceptan que hay amenazas físicas que son parte del trabajo”.

“Esto es moralmente incorrecto y no se puede permitir que siga pasando”, dijo Burnett.

Se espera que el muro se termine a finales de este año.