Pedro Sánchez, tras anunciar su dimisión como secretario general del PSOE. (Crédito: JAVIER SORIANO/AFP/Getty Images).

(CNN en Español) – A la ya complicada situación política en España, se ha sumado un factor más: la dimisión de Pedro Sánchez como líder del opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

La salida de Sánchez ha sido producto de una revuelta dentro de las filas del PSOE.

Tras las elecciones del 20 de diciembre -y luego de que el líder del Partido Popular y presidente de gobierno en funciones, Mariano Rajoy, diera un paso al lado al ver que no tenía suficientes apoyos en el Congreso para su investidura-, el rey Felipe VI le encargó a Sánchez formar gobierno, pero el secretario general del PSOE fracasó y eso obligó a una nueva elección el 26 de junio.

El resultado de los comicios fue similar al del 20 diciembre, el PP de Rajoy  fue el partido más votado y en esta ocasión sí aceptó la responsabilidad de intentar formar gobierno, pero sus alianzas y sus acuerdos, no fueron suficientes para ser investido presidente, debido a que el PSOE se enfrascó en su negativa contra la misma, sin optar por la abstención, que habría abierto el camino a la investidura de Rajoy.

Sánchez, para muchos, se empecinó y los críticos dentro de las filas de su propio partido aumentaron con los pésimos resultados electorales en comicios autonómicos. Con un cisma interno, reiteró que el PSOE se mantendría por el no a Rajoy, cosa que ha hacía probable una tercera elección general.

Pedro Sánchez propuso llevar a cabo elecciones primarias en su partido y un congreso extraordinario para que fuesen los militantes socialistas los que decidieran el futuro del PSOE. Este sábado la dirección del partido se reunió y Sánchez volvió a fracasar.

Su propuesta fue rechazada y Pedro Sánchez dimitió a la secretaría general del partido socialista.

"Dije ayer y subrayo hoy que mis padres me enseñaron que lo más importante es mantener la palabra. Esa es mi palabra, la di a todos los militantes, la di ante el Comité Federal también en cuanto a la posición que tenía que mantener el Partido en el proceso de investidura de Rajoy", dijo el socialista a los reporteros.

"Y también lo he hecho con firmes convicciones. Desgraciadamente no han salido vencedoras de esta votación y, por tanto, he anunciado al Comité federal la dimisión de la Comisión Ejecutiva Federal y también de mi persona como secretario general", agregó el ahora exlíder del PSOE.

Así, el partido tendrá que formar una comisión que determine las reglas para la creación de un congreso que elegirá a su nueva directiva, esa nueva dirigencia deberá decidir entre una tercera elección general o facilitar el camino para que Rajoy sea investido presidente de gobierno español.