(THAER MOHAMMED/AFP/Getty Images)

(CNN) - Es la naturaleza humana y simple geografía: las cosas que suceden lejos, a gente que no conocemos y en zonas del mundo con las que no tenemos conexión no nos golpean tanto como lo que sucede en casa. Así que tiene sentido que no te preocupes tanto de la guerra civil de Siria, o la crisis que ha creado en lugares como la ciudad de Aleppo.

Aleppo es una ciudad importante en Siria, y está en las noticias de todo el mundo porque la parte oriental de la ciudad controlada por los rebeldes es una de las áreas más afectadas de la guerra, que dura ya cinco años. Estamos hablando de ataques aéreos y escasez de alimentos, agua, medicinas, así como la falta de suministro eléctrico que afectan a cientos de miles de personas.

Pero eso no te afecta directamente. Hay mil razones por las que es posible que no te preocupes por Aleppo.

La pregunta es, ¿cuál es la razón por la que sí deberías preocuparte?

¿Podrían ser las fotos?

Familias desconsoladas se abrazan entre los escombros de lo que era su casa, una casa como cualquier otra, como tu casa. Madres y padres lloran sobre sus hijos muertos. Un padre y un hijo, aplastados en su casa bajo los escombros de otro ataque aéreo. Y estas no son ni siquiera las imágenes más icónicas. Esto ocurre cada día. Cada hora.

¿O los números?

96 niños mueren en menos de una semana, según Unicef.- Eso son cinco aulas de la escuela primaria, en cuestión de días. Son más de los niños que probablemente tú conoces por su nombre. Eso es solo una semana de combates.

Entre 200.000 y 300.000 personas atrapadas, según la ONU.- Cuando decimos atrapadas, nos referimos a que, literalmente, no pueden salir. Las salidas de la ciudad están bajo ataque constante. Y no significa únicamente que la gente no pueda salir, significa que las cosas básicas no pueden entrar: alimentos, agua, medicinas y combustible.

Más de 470.000 personas han muerto desde 2011.- Podría ser toda la ciudad de Atlanta. O Miami, y un poco más. ¿Vives en Lansing, Michigan? Destrúyela -cuatro veces más-. Ese es el número de personas que han muerto en cinco años de lucha en Siria.

¿Serán las historias?

Él es Omran, un pequeño de 4 años que resultó herido en un ataque en Aleppo. Tras ser rescatado por los bomberos se muestra completamente aturdido, manchado de sangre y cubierto de polvo.

El nacimiento es, en el mejor de los casos, una experiencia intensa. Pero este nacimiento por cesárea de emergencia, después de que la madre quedara gravemente herida por una bomba en Aleppo, fue algo distinto:

¿O será la frustración?

Es fácil pensar que, si las cosas están tan mal, alguien seguramente está haciendo algo al respecto.

Ese es el punto. El mundo está tratando, más o menos. Lo intenta y falla.

Los altos el fuego diseñados para llevar ayuda a las personas atrapadas en las zonas devastadas por la guerra duran cuestión de días. Y mientras, la mayor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial se prolonga.