(CNN) - La nueva capital de Egipto se acerca un paso más a convertirse en realidad tras el anuncio de la financiación de gran parte del megaproyecto por desarrolladores chinos.

La compañía China Fortune Land Development (CFLD, por sus siglas en inglés) acordó dar 20 mil millones de dólares para la ciudad, actualmente sin nombre, después de una reunión entre los jefes de la empresa y el presidente egipcio, Abdel Fattah El Sisi.

Esto le sigue a un compromiso anterior de 15 mil millones de dólares de otra empresa estatal china, con lo que acerca al proyecto a su presupuesto requerido de 45 mil millones de dólares para la fase I.

Los planes para la nueva capital se dieron a conocer por primera vez en marzo de 2015. Los funcionarios del gobierno describen la urbanización como una solución al hacinamiento, la contaminación y el encarecimiento de la vivienda en El Cairo.

"La capital El Cairo es un esfuerzo trascendental para construir un espíritu nacional, buscar el consenso, proveer para el crecimiento sostenible a largo plazo", indicó el sitio web del proyecto. "(La) nueva ciudad creará más lugares para vivir, trabajar y visitar".

La gran visión - Modelo de la nueva capital en exhibición durante el anuncio del proyecto en Sharm el Sheikh.

Modelo de la nueva capital en exhibición durante el anuncio del proyecto en Sharm el Sheikh.

Bajo construcción

La ciudad de 700 kilómetros cuadrados que será construida en el desierto al este de El Cairo, se convertirá en la nueva sede del gobierno y es presentada como una visión mucho más grandiosa de la capital actual.

Las propuestas para la ciudad incluyen vivienda para cinco millones de personas, más de 1.000 mezquitas, pueblos inteligentes, zonas industriales, un centro de conferencias para 5.000 espectadores y el parque más grande del mundo.

El interés en el proyecto ha sido muy fuerte. Se reporta que una empresa de la India está planeando un gran centro médico y universitario, mientras que una empresa de Arabia tiene la intención de construir una mezquita de 12,6 hectáreas y un museo islámico.

La construcción ya está en marcha. Según el diario Al-Ahram de Egipto, los ingenieros comenzaron a trabajar en la infraestructura, incluyendo puentes y 210 kilómetros de carreteras.

La primera fase del proyecto verá ministerios gubernamentales y edificios de viviendas elevarse de la arena. Esta fase podría completarse dentro de los próximos cinco años, con la mudanza de los primeros residentes.

¿Pueblo fantasma?

A pesar del optimismo de los funcionarios, existe la preocupación de que el proyecto se encuentre con problemas familiares. Egipto ya ha construido varias ciudades satélites alrededor de El Cairo, que registran baja ocupación a pesar de la alta inversión.

"Las necesidades de El Cairo deberían ser resueltas por las ocho nuevas ciudades existentes a su alrededor", dice David Sims, un planificador urbano y autor radicado en El Cairo. "Pero la gente los llaman pueblos fantasmas".

Los satélites repiten los mismos errores, comenta Sims, que también podrían afectar a la nueva capital.

"Las nuevas ciudades fabrican viviendas inalcanzables, inasequibles e inaccesibles para la mayoría de los habitantes de El Cairo", indica Sims. "Las nuevas ciudades construidas con un enfoque altamente modernista, no permiten las empresas y actividades informales de la que dependen la mayoría de los egipcios".

Una calle de casas unifamiliares y bloques de apartamentos en el ‘Nuevo Cairo’, una de las nuevas 'ciudades fantasma'.

Una calle de casas unifamiliares y bloques de apartamentos en el ‘Nuevo Cairo’, una de las nuevas 'ciudades fantasma'.

Lecciones de aprendizaje

Egipto tiene un enfoque fundamentalmente equivocado para la planificación urbana, de acuerdo con el arquitecto y planificador Kareem Ibrahim, de la ONG Tadamun.

"Tenemos un problema crónico con el gobierno urbano de las ciudades existentes, y no importa cuántas ciudades construyan no están resolviendo este problema", dice.

La investigación de Ibrahim encontró que alrededor del 50% de los barrios de El Cairo no tenían acceso a los servicios de alcantarillado, mientras que los servicios públicos estaban fallando, y los consejos municipales estaban operando con tan poco como 4 dólares per cápita al año.

"Los niveles de privación fueron impactantes", asegura Ibrahim. "La inversión debería ser hacia la igualdad de derechos a servicios comunitarios y servicios públicos. Pensemos cómo desarrollar mejor la estructura de gobierno de las ciudades que tenemos, y luego construyamos nuevas ciudades".