(CNN Español) - El estado de Veracruz, al sur en México, se despertó esta mañana con la noticia de que su gobernador, Javier Duarte, decidió separarse de su cargo a tan solo 48 días de su culminar su mandato.

Duarte, quién es investigado por una trama de corrupción, dijo que pedía licencia para enfrentar las acusaciones en su contra, reiterando que Veracruz necesita un gobernador de tiempo completo y no alguien que esté ocupado respondiendo denuncias.

La acción de Duarte, quién es uno de los gobernadores más criticados de México —y que incluso su mismo partido, el PRI, suspendió sus derechos de militante—, está en entredicho.

Su sucesor, el gobernador electo Miguel Ángel Yunes, ha dicho que el pedido de licencia es una "estrategia política para salir huyendo de la justicia" y adelantó que, en su momento, presentará pruebas que acreditan los presuntos delitos cometidos por Duarte.

Duarte por su parte dijo que no tiene nada que temer y en un video distribuido a los medios de comunicación aseguró que el único interés que tiene es de limpiar su nombre.

Violencia desbordada en el estado

Algo que no se ha dicho hasta ahora es que Duarte deja a Veracruz en un estado de calamidad.

Según cifras del secretariado ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública de México, durante el mandato de Duarte, desde 2010 hasta 2016, se han registrado los niveles más altos de violencia en Veracruz. Solo en el mes de julio, Veracruz llegó a niveles históricos con 132 casos de homicidios con 168 personas muertas.

En lo que va de año, Veracruz ya se acerca a las 600 víctimas mortales. Y la violencia ha mostrado su peor cara en los últimos días. Residentes locales han encontrado fosas clandestinas, cuerpos desmembrados, y cuerpos abandonados en varios puntos del estado.

El recrudecimiento de la violencia, advierten, parece ser producto de riñas entre grupos afines al cartel de Los Zetas y al cartel Jalisco Nueva Generación. Y según medios locales, se contabilizaron más de 20 muertes violentas entre la última semana de septiembre y los primeros días de octubre el número sigue aumentando.

El 29 de septiembre, por ejemplo, tres jóvenes universitarios —dos hombres y una mujer— fueron desaparecidos de manera forzosa. Se descartó la teoría del secuestro porque no se pidió una recompensa por ellos y por el contrario, la Fiscalía habló de un vinculo con la delincuencia organizada. Desafortunadamente, sus cuerpos fueron hallados junto a tres otros, en el area de Camarón de Tejada. Los cuerpos estaban quemados, algunos desmembrados y en estado de descomposición.

Los familiares de las víctimas han exigido respuestas por parte de las autoridades. Sin embargo, esas respuestas no han llegado. Y ahora, la figura más importante del estado, Javier Duarte, pide licencia.

Es importante mencionar que durante su video de salida, por así llamarlo, Duarte no hizo referencia a la ola de violencia que afecta al estado ni sobre los mecanismos que quedan en pie para combatir la amenaza.

Con información de Fernando del Rincón, Kay Guerrero, Alexis Ardines y Tatiana Arias