(CNN Español) - Históricamente arraigada en El Salvador, la industria textil y de la confección ha logrado erigirse como la punta de lanza de la economía del país centroamericano. Según datos de la Camtex, actualmente representa el 46 % de las exportaciones locales y genera cerca de 75.000 empleos directos y más de 200.000 indirectos.

Durante décadas, el sector industrial, responsable de la producción de fibras, hilados, telas y productos relacionados con la fabricación de ropa, operó como un sencillo sistema de maquila: recibía el material de Estados Unidos para apenas ensamblarlo y enviarlo de regreso al mercado del norte, con poco valor agregado. Desde hace un puñado de años, sin embargo, un vigoroso grupo de empresarios apuesta a romper paradigmas y abrazar el éxito de la mano de la innovación y la oportunidad.


“Si tú fallas en un producto, no tienes tiempo de reemplazarlo porque ya todo el mundo se ha enterado”, afirmó Francesco Pilenga, director ejecutivo de Pettenati Centroamérica, empresa brasileña que estableció una sucursal en El Salvador en 2008 con la meta de expandir sus operaciones. Atento al inminente desafío del TPP, el acuerdo de libre comercio entre varios países asiáticos, Estados Unidos y algunos latinoamericanos, el hombre agregó que “la industria tiene que cambiar y diferenciarse para hacer frente al hecho de que Asia va a tener más competitividad a nivel arancelario”.

Textiles Opico, mejor conocida como TexOps, constituye un interesante caso de una empresa salvadoreña que ha obtenido grandes resultados en un sector dominado por las inversiones extranjeras. Para lograrlo, la compañía optó por agilizar la producción, primero mediante el uso de tecnología de manufactura ligera, y, segundo, a través del uso de un sistema de diseño virtual. “Definitivamente no somos maquilas, sino una compañía hoy en día del siglo XXI de tecnología”, sentenció Juan Zighelboim, cofundador y presidente.

Entre las dificultades que enfrentan la industria textil en particular y el mundo corporativo en general en El Salvador, aparece la inseguridad. Con el noble propósito de promover la inclusión, League Centroamérica sobresale por emplear a expandilleros y personas marginadas por la sociedad. “Somos una empresa que desea apoyar a la gente: le devolvemos el sueño a la persona”, señaló Rodrigo Bolaños, gerente general de una empresa que exporta ropa a más de tres mil universidades en EE.UU. y Canadá.

Contra las barreras de la coyuntura, la industria textil salvadoreña busca torcer el tablero. La idea, según Bolaños, es clara: “Si logramos cambiar las cosas, podemos hacer de El Salvador un gran país”.

No te pierdas el especial Fuerza en Movimiento, El Salvador: las oportunidades del tejido el martes 18 de octubre a las 8:30pm ET por CNN en Español.