Nota del editor: esta historia fue publicada originalmente en CNN.com en 2013.

(CNN) - Los consumidores de gaseosas dietéticas tienen los mismos problemas de salud que aquellos que beben gaseosas normales, según un reporte publicado en la revista científica Trends in Endocrinology & Metabolism.

Para el informe, los investigadores de la Universidad Purdue revisaron una docena de estudios publicados en los últimos cinco años que examinaban la relación entre consumir gaseosas dietéticas y los efectos para la salud y publicaron una opinión en esa revista. Dijeron estar  "impactados" con los resultados.

“Honestamente, creía que las gaseosas dietéticas podrían ser marginalmente mejores comparadas con las gaseosas regulares en términos de salud”, dijo Susan Swithers, profesora de ciencias psicológicas y de comportamiento neurocientífico, quien escribió la pieza de opinión.

Los endulzantes artificiales en las gaseosas dietéticas satisfacen el deseo de sabor dulce que busca una persona, pero sin calorías. Pero ese es el problema, según los investigadores. Piensa en ello como un lobo aullando.

Los azúcares falsos se burlan de tu cuerpo pretendiendo darle comida real. Pero cuando tu cuerpo no obtiene lo que espera, la respuesta se vuelve confusa.

“El sistema total se vuelve un desastre, así que cuando consumes azúcar real, tu cuerpo no sabe si debe procesarla porque ha sido engañado por los azúcares falsos muchas veces”, dice Swithers.

A nivel psicológico, esto significa que cuando los bebedores de sodas dietéticas consumen azúcar real, el cuerpo no envía la hormona que regula la presión sanguínea y el nivel de azúcar en la sangre.

Esas personas también tienden a ganar más peso que aquellos que no consumen este tipo de bebidas, dice el reporte.

“El sentido de dulce causa la liberación de insulina, que baja los niveles de azúcar en la sangre, y si no se consumen carbohidratos, esto genera una caída en los azúcares de la sangre, lo que hace disparar el hambre y los antojos de azúcar”, dijo a CNN la doctora Melina Jampolis, experta en dieta y salud.

Soda being poured into glass with ice

Los endulzares artificiales también premian el “centro de recompensa” del cerebro, que puede conducirte a consumir comidas más ricas en calorías y con más sabor a dulce, según el reporte.

La Asociación Estadounidense de Bebidas dijo que el reporte fue “una pieza de opinión, no un estudio científico”.

“Los endulzantes de bajas calorías son uno de los ingredientes más estudiados y revisados de la cadena de suministro de alimentos”, dijo la asociación en un comunicado. “Son herramientas seguras y efectivas para controlar el peso y para la pérdida de peso, según de décadas de investigaciones científicas y agencias en todo el mundo”.

Sin embargo, los efectos negativos de las sodas dietéticas no sólo están vinculados con el aumento de peso, dice el reporte que encontró que los consumidores que mantienen un rango de peso saludable corren un riesgo significativamente mayor de morir por las tres principales causas de muerte en Estados Unidos: diabetes, enfermedades de corazón y derrames cerebrales.

“Estamos en un lugar en el que es normal beber gaseosas dietéticas porque la gente tiene una impresión falsa de que es más saludable que un refresco regular”, dice Swithers. “Pero la investigación es muy clara en que necesitamos tener en cuenta cuánta de esa azúcar falsa están consumiendo”.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) aprobó cinco endulzares artificiales: acesulfame potassium (Sunett, Sweet One), aspartamo (Equal, NutraSweet), neotame, sacarina (SugarTwin, Sweet'N Low) y sucralosa (Splenda).

Todas ellas son químicas. “La sacarina fue una de los primeros endulzantes artificiales disponibles en el comercio y es en realidad un derivado del alquitrán”, dijo Swithers.

Los endulzantes artificiales como la estiva —que no tiene calorías y es 250 veces más dulce que el azúcar regular— no son químicas pero de todas maneras es un extracto procesado de una planta natural e incrementan los riesgos a tu salud similar a los endulzantes artificiales.

“Sólo porque algo es natural no significa siempre que sea seguro”, dice Jampolis. Otros tres estudios e investigaciones necesitan adelantarse, pero entre tanto, dicen los expertos, limiten su consumo.

“Nadie está diciendo que se deben cortar completamente”, añade Swithers. “Pero las sodas dietéticas deben ser tratadas como una indulgencia —como tu dulce favorito—, no algo para todos los días”.