Nota del editor: Kelly Wallace es corresponsal digital de CNN y editora de temas familiares, vida y carrera.  Esta historia es una actualización de la historia que fue publicada originalmente en marzo de 2015.

(CNN) — Janet Jackson puede ser en estos días el símbolo más famoso de una tendencia creciente: la maternidad a los 50 años.

La superestrella le confirmó a la revista People que está esperando su primer hijo a los 50 años.

“Agradecemos a Dios por nuestra bendición”, le dijo a la revista.

La cantautora anunció en un video en Twitter el pasado mes de abril que retrasaría la segunda etapa de su gira mundial “Unbreakable” porque ella y su esposo, el multimillonario qatarí Wissam Al Mana, estaban enfocándose en su vida familiar.

“Creo que es importante que ustedes sepan primero. Mi esposo y yo estamos planeando nuestra familia, así que voy a tener que aplazar la gira”, dijo con una sonrisa. “Por favor, si pueden entiendan que esto es lo más importante que estoy haciendo ahora. Tengo que descansar, son órdenes del doctor. Pero no los he olvidado. Continuaré el tour en cuanto sea posible”.

Jackson les seguirá los pasos a otras mamás, como la cantante Sophie B. Hawkins, quien ya tenía un hijo, y decidió tener otro a los 50 años. Ella admitió que su edad la hizo pensar dos veces en el cambio gigante que dio dio su vida.

“Me despertaba llorando y diciendo ‘¿estoy muy vieja para esto?’ ‘¿De repente tendré 51 años y mis rodillas se doblarán?’”, le dijo Hawkins a People en 2015. Ella usó un donante de esperma para hacer una fecundación artificial.

Jackson y Hawkins son parte de una pequeña pero creciente tendencia de mujeres que han hecho lo impensable sólo hace unas décadas: volverse madres a los 50 años y mucho más, según una historia reciente publicada en la revista AARP.

En 2013, un promedio de 13 niños nacían cada semana de madres de 50 años, según ese medio. En 2012, las mujeres de 50 años y más tuvieron 600 bebés, mucho más de los 144 nacimientos en 1997, según cifras de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

Y esas cifras no tienen en cuenta a las mujeres que se volvieron madres a través de procesos de adopción o subrogación, como por ejemplo Deborah, quien tuvo un hijo “cerca de los 50 años”. Ella usó a una madre sustituta luego de saber que podría quedar embarazada a través de fertilización in vitro pero no podría llevar su embarazo a feliz término.

Pocos años después, Deborah, que sólo quiso usar su primer nombre en este artículo, tuvo otro hijo luego de que la madre sustituta les ofreciera tener un segundo hijo para ella y su esposo.

“Es la mejor decisión que hemos hecho o que nos ayudó a hacer… porque creo que es una carga un poco pesada para un hijo único joven tener padres viejos”, dijo.

‘A veces piensan que soy la abuela’

Deborah, madre ahora de dos niñas de 9 y 13 años, dice que nunca se sintió juzgada o señalada por haber tomado ese camino poco convencional. En parte porque, dice, está educando a sus hijas en el área de Nueva York, donde la maternidad en la edad mediana es muy común.

“Creo que cuando mis hijas eran pequeñas, cuando yo estaba entre la multitud de padres de la escuela de párvulos, no pensaba en que yo era la más vieja”, dice. “O sea, si vas a otros lugares del país, a veces creen que soy la abuela”.

A Cyma Shapiro, quien adoptó una niña rusa a sus 46 años y otra a los 48 años y tiene hijastros adultos, aún no le han preguntado si ella es la abuela. Pero conoce a muchas mujeres —muchas de ellas por quienes escribe en su blog MotheringintheMiddle.com— a quienes les han dicho eso y luego algo sobre su maternidad a los 40, 50 y 60.

“Les dicen… ‘¿realmente pudiste tener tus hijos?’ y ‘¿Por qué adoptaste a esa edad?’ y ‘¿Si lo tuviste tú misma, cómo lo lograste?’”.

Luego de que la historia DeAnna Scott, que tuvo gemelos a los 46 años, fuera publicada en un periódico hace pocos años, muchos de los comentarios no fueron exactamente de apoyo, cuenta.

“Muchos de los comentarios del artículo eran ‘ustedes son unos egoístas’ y ‘¿cómo pueden hacer esto?’ … en realidad no leí el resto”, dice Scott, una fotógrafa que vive en Ventura, California.

“Personalmente, no creo que alguien a mi alrededor tenga las agallas para decírmelo”.

DeAna Scott tuvo hijos a través de una madre sustituta a los 46 años. Ellos ahora tienen más de dos años.

DeAna Scott tuvo hijos a través de una madre sustituta a los 46 años. Ellos ahora tienen más de dos años.

Frieda Birnbaum de Saddle River, Nueva Jersey, ha escuchado esto luego de que su decisión de tener gemelos a los 60 años fuera la portada de los medios del mundo. (Ella tuvo un hijo a los 53 años y tiene dos hijos más grandes, con el mismo esposo)

“Quería tener gemelos, ellos decían que me veía más joven, que hiciera una película o que escribiera un libro”, dijo Birnbaum, una psicoanalista investigadora que aparece regularmente en programas de radio a nivel nacional.

“No creo. Tomar progesterona no era algo con lo que arriesgaría mi vida por escribir un libro… lo hice porque mi esposo quería que lo intentáramos”.

Nadie nunca cuestionó a su esposo por la decisión. Es parte del doble estándar que las madres a esta edad enfrentan, dijo Birnbaum.

“Estaba en un programa de radio con Rod Stewart (71 años), que solo tiene un hijo y no hablaban de eso. No era un tema de discusión para nada”. (Los hijos siete hijos de Stewart nacieron cuando él tenía entre 60 y 66 años).

Madres de más de 40 años, en las portadas

El doctor Mark Sauer, vicepresidente del Departamento de Ginecología y Obstetricia en el Centro Médico de la Universidad de Columbia, es uno de los pioneros en los procedimientos de fertilización in vitro en mujeres de avanzada edad. Cuando publicó su estudio en 1990 en el New England Journal of Medicine sobre su trabajo con mujeres de 40 años, se volvió un evento internacional, dijo.

“Había un titular por donde fuera, y la gente pensaba, por supuesto por el contexto y la época en la que estábamos, que esas mujeres eran muy viejas”, dijo Sauer quien también es profesor de obstetricia y ginecología y director del programa del Centro para el Cuidado Reproductivo de las Mujeres en el Centro Médico de la Universidad de Columbia.

Hace 25 años los estadounidenses se sentían más cómodos con la fertilización in vierto en general que con que las mujeres de 40 años quedaran embarazadas, dice Sauer.

También hay signos, conocidos en el mundo médico, de que las mujeres cada vez están más acostumbradas a tener hijos a los 50 años o más, añade.

El médico habla de cómo algunas residentes del hospital de 30 años a veces ni siquiera mencionan en sus reportes matutinos que mujeres de 50 años dieron a luz la noche anterior, porque "es algo muy común”.

“A veces les digo ‘¿no vas a decir nada sobre la mamá de 53 años?’ y ellas responden ‘¿Qué quieres saber sobre ella?'”.

Frieda Birnbaum tenía un hijo cuando tenía 53 años y tuvo gemelos a los 60 años.

Frieda Birnbaum tenía un hijo cuando tenía 53 años y tuvo gemelos a los 60 años.

Los retos

Volverse madre a los 50 años no es ciertamente una decisión que muchas mujeres tomen a la ligera.

Una mujer que quiera quedar embarazada probablemente tendrá que depender de fecundación in vitro y usar donaciones de óvulos a menos que haya congelado los suyos cuando era más jóvenes. La fecundación in vitro con donación de óvulos podría costar entre 25.000 y 30.000 dólares por un solo intento.

Las mujeres de más edad, tienen más riesgos de sufrir hipertensión, diabetes e incluso morir, según dicen expertos. También hay riesgos para la salud del menor.

“De lo que nunca se habla en esas historias es de que hay muchas mujeres que están haciendo esto y que no les funciona. Ellas no quedan embarazadas, o sufren un aborto, o por Dios, traen un bebé enfermo y tal vez tengan 50 o 55 años y tienen que manejar esa situación”, dice Sauer. “Tienen que estar preparadas para ello”.

Hay retos gigantes para las mujeres que a avanzada edad se vuelven mamás adoptivas y a través de mamás sustitutas.

Scott, la madre de los gemelos, dijo que no fue sino hasta que sus hijos nacieron que “empezó a tener enloquecerse un poco”.

“Cuando empiezas a pensar en ello, es como: estoy vieja, voy a envejecer mientras mis hijos crecen y cuando se gradúen van a tener padres viejos, y Dios no lo permita, probablemente no estar vivos para nuestros nietos”, dice.

Shapiro, la fundadora del blog Mothering in the Middle, espera que ella y otras mujeres en sus 40, 50 y 60 años continúen hablando francamente sobre los retos de la maternidad en la edad adulta, retos que ellas no hubieran podido imaginar, porque son pioneras.

“Ninguna de nosotras pudo haber presupuesto hace unos 10 años cómo nos íbamos a sentir atravesando la menopausia. Ninguna de nosotros podría haber entendido lo que significada psicológicamente, lo que significaba hormonalmente, cómo podríamos manejarlo y manejar a nuestros jóvenes hijos, cómo manejar padres viejos o en proceso de envejecimiento. O sea, son temas muy serios”, dice Shapiro.

¿Los beneficios? Experiencia y apoyo

Hay un montón de aspectos positivos de convertirse en una madre tarde en la vida. Lo mejor en la lista es la experiencia.

“He pasado por muchas cosas, y he llegado a la paternidad con una perspectiva completamente diferente a la de alguien que justo está empezando”, dice Scott, cuyos gemelos nacieron de una madre sustituta.

Deborah, por su parte, dice que sus amigas que ya han sido madres son un tremendo recurso.

“Si tienes una relación cercana con tus amigos, ellas ya tienen mucha más experiencia, así que me beneficio de sus consejos”, dice. “El hijo de mi mejor amiga con la que crecí, se va a casar… y yo estoy esperando la secundaria”.

Y para los niños, muchas de las madres con las que hablé dicen que sus hijos no las ven ‘viejas’… sino las ven como sus mamás.

“Creo que lo que mis hijos sienten es que fueron tan deseados y se sienten tan amados”, dice Deborah. “Es un sueño vuelto realidad para nosotros, así que cada día que me despierto digo que soy la persona más afortunada del mundo y espero que ellos también se sientan así”.