(CNN Español) - El proximo 6 de noviembre los nicaragüenses están convocados a una nueva elección presidencial y de diputados a la Asamblea Nacional.

El presidente Daniel Ortega aspira a un cuarto mandato, el tercero en forma consecutiva, y su esposa aspira a la vicepresidencia.

Mientras tanto parte de la oposición ha llamado a los ciudadanos a no votar y salir a las calles a protestar en contra del proceso electoral.

Una parte de la oposición hizo un llamado al abstencionismo, por ello han convocado a marchas en diferentes puntos del país para protestar en contra del gobierno sandinista, ya que dicen que las elecciones serán una farsa.

La mayoría de los organizadores de estas marchas son exmiembros del Partido Liberal Independiente, el cual alcanzó el segundo lugar en las elecciones generales del 2011, pero el pasado mes de junio la Corte Suprema de Justicia del país permitió el cambio de la representación legal de la agrupación política, dejándolos sin la oportunidad de participar en los próximos comicios.

Personas que fueron parte del gobierno sandinista en los años ochenta se han aliado con este movimiento.

El Gobierno ha dicho que las elecciones serán libres y transparentes, pese a que no permitirán la observación electoral internacional. CNN solicitó una entrevista con el Consejo Supremo Electoral para conocer su reacción ante estas críticas, pero aún no ha recibido respuesta.

Las encuestas dicen que el amplio favorito para alzarse con la victoria es Ortega.

Con información de Samantha Lugo