(CNN) - Hay una gran diferencia entre algo que está muerto y algo que se está muriendo.

La revista Outside Magazine publicó una especie de obituario en broma para la Gran Barrera de Coral a principios de esta semana, citando su periodo de vida desde hace 25 millones de años antes de Cristo hasta 2016. El artículo detalló la vida del coral, su membresía activa en comunidad ecológica y su blanqueamiento que ha llevado a un deterioro de su salud.

“La Gran Barrera de Coral de Australia murió en 2016 luego de una larga enfermedad. Tenía 25 millones de años”, dice el artículo.

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Reacción en redes sociales

El obituario fue recibido con horror y desconfianza tanto por científicos como por los usuarios de redes sociales.

Rusell Braindard, jefe del Programa de Ecosistema de la Barrera de Coral en la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica del Centro Fisheries Science de las Islas del Pacífico, le dijo al Huffington Post que cree que el artículo estaba haciendo énfasis en la urgencia de la situación, pero aquellos que no tienen ningún contexto “van tomarlo al pie de la letra como que la Gran Barrera de Coral está muerta”.

De hecho muchas personas en redes sociales lo tomaron literalmente. Algunos  usuarios de Twitter han hecho duelo por la pérdida del arrecife y han hecho un llamado a ponerle atención a las consecuencias. Muchos están difundiendo información falsa.

Rowan Jacobsen, el escritor del obituario, es autor de temas de comida y medio ambiente, pero no es un científico. Sin embargo el artículo ha llevado a algunos medios a decir que los científicos declararon oficialmente muerto el arrecife, difundiendo aún más la exageración.

Algunas personas han llegado a Twitter para tratar de obtener la verdad.

El reportero de medio ambiente Tony Davis tuiteó que “los reportes sobre la muerte de la Gran Barrera de Coral son una gran exageración, dicen los científicos, abucheando a la Outside Magazine”.

Y la Universidad Cornell Cooperative Extension en el condado de Rocland, que cita la sustentabilidad ecológica como una de sus misiones, tuiteó “¡La Gran Barrera de Coral NO ESTÁ muerta! El mensaje debe ser que no es demasiado tarde… no que nos debemos dar por vencidos”.

La Gran Barrera de Coral es el ecosistema de arrecife de coral más grande del mundo y un Patrimonio Mundial declarado por la UNESCO. Cubre más de 300.000 kilómetros cuadrados y está constituida por más de 3.000 arrecifes, 600 islas y 300 cayos de coral.

Esfuerzos de recuperación 

No se puede negar que la Gran Barrera de Coral está en serios problemas. Según un reporte del ARC Centro de Excelencia para los Estudios de Coral, el 93% del arrecife está afectado por el blanqueamiento, poniéndolo en peligro de extinción.

El blanqueamiento ocurre cuando el coral es puesto bajo una gran cantidad de estrés al cambiarle sus condiciones como temperatura, luz o nutrientes. En esas condiciones el coral expele algas simbióticas de sus tejidos, haciendo que se vuelvan blancos.

Los científicos están cada vez más preocupados de que la exageración del estado del arrecife pueda promover la idea de que ya pasó el punto para recuperar la Gran Barrera de Coral.

El profesor John Pandolfi del Centro ARC de la Universidad de Queensland guarda las esperanzas.

“Es muy importante ahora reforzar la resiliencia del coral, y maximizar su capacidad natural de recuperación”. Pero los efectos son serios y tal vez permanentes. “El arrecife ya no sigue siendo tan resiliente como lo fue alguna vez y está luchando para hacerle frente a tres eventos de blanqueamiento en sólo 18 años”, dijo Pandolfi.

El obituario acusa al Gobierno de Australia, señalando que este presionó a las Naciones Unidas para que eliminara el arrecife del reporte de cambio climático porque tenía una preocupación por su impacto en el turismo.

Pero el 28 de septiembre los gobiernos de Australia y de Queensland publicaron el primer reporte anual Plan Arrecife 2050, en el que se muestra una inversión de 2.000 millones de dólares para mejorar la salud de los arrecifes para las futuras generaciones.

El plan ha cumplido 29 de sus 151 acciones, a pesar de que subraya que el proceso de recuperación necesita ser acelerado si se quiere continuar con su éxito.

El blanqueamiento del coral, la pesca, la minería y la quema de combustibles fósiles han contribuido a la destrucción del coral en las últimas décadas. Más de 2 millones de personas visitan cada año este lugar, y los gobiernos, la comunidad científica y las organizaciones de caridad trabajan para que las futuras generaciones puedan seguir apreciando su belleza.

Así que no, la Gran Barrera de Coral aún no está muerta, amigos.