(CNN en Español) – El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) decidió este domingo que su bancada en el Congreso se abstendrá en una nueva votación en el legislativo, para permitir la investidura de Mariano Rajoy como presidente del gobierno español, evitando así una tercera elección general en España en menos de un año.

La decisión, tomada en el Comité Federal del PSOE, fue alcanzada con votación de 139 a favor y 96 en contra, y supone la única forma de destrabar el impasse  de 10 meses en el que estaba inmerso el sistema político de España, donde los diputados eligen al jefe del ejecutivo, que históricamente ha sido el líder del partido más votado en los comicios generales.

Los españoles fueron en diciembre pasado a las urnas. El Partido Popular (PP), de Mariano Rajoy, fue la fuerza más votada, pero el resultado de la elección fue el surgimiento de dos partidos emergentes: Podemos y Ciudadanos.

El voto de los españoles se segmentó como nunca antes en la historia de la joven democracia.

Rajoy declinó intentar formar gobierno, pues el apoyo de los legisladores no sería suficiente para ser investido.

Así, el entonces líder del PSOE, Pedro Sánchez, se sometió al debate de investidura y fracasó en sus dos intentos para alcanzar mayoría. No hubo acuerdo y los españoles fueron convocados de nuevo a las urnas.

La nueva jornada de elecciones se desarrolló el 26 de junio. El resultado fue muy parecido a la jornada de diciembre. Voto dividido, sobre todo, entre 4 fuerzas políticas: PP, Podemos, PSOE y Ciudadanos.

En esta ocasión, Rajoy si aceptó el encargo del rey Felipe VI, para formar gobierno. El líder del PP fue al nuevo Congreso para someterse al debate de investidura, pero, como Sánchez, fracasó en su intento de ser  investido. A pesar de su alianza con Ciudadanos, el número de votos no fue suficiente, sobre todo por la negativa del PSOE y Podemos a otorgarle la confianza.

Revuelta dentro del PSOE

Tras las elecciones del 26 de junio, la insistencia del líder socialista, Pedro Sánchez, de decir "no" a un nuevo gobierno de Rajoy generó un aluvión de críticas. España estaba en un impasse que la llevaba a unas terceras elecciones, sin que los nuevos comicios fueran una garantía de que habría gobierno.

Sánchez, para muchos, se empecinó y los críticos dentro de las filas de su propio partido aumentaron con los pésimos resultados electorales en los recientes comicios autonómicos. Aun con un cisma interno, reiteró que el PSOE se mantendría por el no a Rajoy.

Pedro Sánchez propuso llevar a cabo elecciones primarias en su partido y un congreso extraordinario para que fuesen los militantes socialistas los que decidieran el futuro del PSOE. La dirección del partido se reunió y Sánchez volvió a fracasar.

Su propuesta fue rechazada y dimitió a la secretaría general del Partido Socialista.

La dirección del PSOE recayó en una entidad gestora, en tanto se elige a la nueva dirigencia del partido. Así, los líderes regionales del instituto político hicieron valer su peso e influencia.

Este domingo, el Comité Federal del PSOE decidió que se abstendrá para permitir que Rajoy sea presidente de gobierno, para acabar con más de 300 días de incertidumbre y paralización política en el país.

Descontento de la militancia

Cientos de militantes del PSOE se congregaron este lluvioso domingo en la sede general de su partido, en Madrid, para esperar la decisión de sus líderes.

La reunión de los barones socialistas fue resguardada por un grueso operativo policial.

Afuera de la sede del PSOE estaban, sobre todo, sus bases que se oponen a que Rajoy repita en la presidencia del gobierno.

Tanto a la entrada como a la salida de los líderes socialistas hubo abucheos, gritos y un mensaje reiterativo: "No (a la investidura de Rajoy) es no".

Pero dentro, la dirigencia nacional votó 139 a favor y 96 en contra, y abrió la puerta: Mariano Rajoy volverá a ser presidente del gobierno español.

Mar Pichel contribuyó en este reporte