Daytona Beach, Florida (CNN Español) – El sonido de la música pop latina llena el aire en el interior Ministerio Apostólico Avance Misionero, una iglesia cristiana en el sur de Daytona Beach, Florida.

Las canciones profesan amor y la fe en Jesucristo, mientras que los feligreses levantan la mano en dirección al cielo señalando el inicio del servicio la noche del miércoles.

El Ministerio Apostólico sirve a la creciente comunidad hispana en el área de Daytona Beach, punto de inicio de la llamada HWY I-4, el corredor que se extiende desde Tampa, en el Golfo de México, hasta el océano Atlántico, pasando por Orlando.

Este corredor supone la segunda mayor y más diversa concentración de latinos en la Florida después de Miami y la parte sur del estado, donde los latinos de ascendencia cubana es mayoría.

"Tenemos gente de alrededor de 15 culturas en nuestra congregación", dice Yoan Hechavarría, pastor de esta iglesia, parte de una iglesia mucho más grande con sede en Jacksonville.

Y mientras que la política no es parte del sermón, Hechavarría admite que la elección presidencial sí entra en la conversación antes y después del servicio religioso.

"Tenemos la obligación de estar en sintonía y estar informados de la política de nuestro país”, dice Hechavarría.

Alrededor de dos millones de latinos están registrados para votar en Florida, según un estudio de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) encargado por CNN en Español.

El estudio añade que los latinos emitirán alrededor del 20% de los votos en el estado el 8 de noviembre, de los que aproximadamente 500.000 saldrán del corredor I-4.

Además, el número de latinos evangélicos también está en aumento. Un informe del Centro Pew indica que en 2013 el 16% de los latinos se identifican como evangélicos, comparado con el 12% en 2010.

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Ese crecimiento podría ser una buena noticia para el partido republicano, que en general cuenta con el apoyo de la derecha religiosa. En 2006 el partido republicano disfrutó de una ventaja entre los votantes latinos en Florida.

En aquel entonces el 37% del electorado latino estaba registrado como republicano, pero esta afiliación se ha reducido a 26% este año en comparación con casi el 39% de votantes registrados como demócratas y el 33% como independientes, según el estudio de CUNY.

Pero los valores conservadores que defiende el partido republicano y que atraen a los evangélicos podrían perderse este año por la selección de Donald Tump como candidato presidencial. Hechavarría dice que los miembros de su iglesia están confundidos porque ninguno de los candidatos presidenciales les ofrece una opción clara.

"Como cristianos estamos generalmente más inclinado a seguir al partido republicano, pero Donald Trump no parece representar nuestros valores", explica Hechavarría, que añade que, si bien piensa que Hillary Clinton está cualificada para ocupar la Casa Blanca, sus puntos de vista sobre temas sociales no están alineados con los suyos, en particular sobre el aborto y el matrimonio homosexual.

Harry DeJesús, un veterano del ejército que acude al Ministerio Apostólico, dice que la seguridad nacional y el cuidado de los veteranos son sus principales prioridades para elegir presidente y piensa que Donald Trump sería mejor en el manejo de esos temas.

Pese a ello, rechaza los comentarios ofensivos que Trump ha hecho sobre las mujeres y los inmigrantes.

"Como padre de una niña, no lo puedo apoyar", dice DeJesús.

Pero Clinton no debe ver el rechazo a Trump por parte de DeJesús como un voto por ella. Este creyente, además de no coincidir con ella en temas sociales, dice que no confiaba en la exsecretaria de Estado desde antes de que se postulara para presidenta.

"Ella se esconde mucho detrás de las cortinas", dice.

Samuel Peinand coincide con DeJesús en su evaluación del carácter de Clinton, pero está dispuesto a darle una oportunidad.

"Me siento inclinado a votar por ella por su experiencia, no por sus ideas", asegura.

Pero no todo el mundo rechaza a Trump.

Ese es el caso de Carmen Santiago, otra feligresa, que cree que el candidato republicano puede cambiar si llega a la presidencia.

"Creo que el Todopoderoso puede transformar a cualquier persona y que, si Trump se confiesa ante él, el Señor va a cambiarlo", sostiene Santiago.

Pero quizá el mayor desafío para ambos candidatos este año es que la gente salga a votar.

Coraly Rivera tiene 20 años y es una de los cantantes en el coro del Ministerio Apostólico. Con su voz alaba a Jesús y sus enseñanzas.

Pero su voz política no se escuchará en esta elección, porque cree que ninguno de los candidatos, incluso los de los partidos más minoritarios, ha hecho nada para ganar su confianza.

"Sé que tengo una responsabilidad como ciudadano, pero ninguno de los candidatos responde a mis creencias", dijo Rivera.

Una cosa en que todos están de acuerdo es que orarán por el éxito de quien sea juramentado como presidente en enero de 2017.