(CNN Español) - ¿Corre Venezuela el riesgo de sufrir una guerra civil?

Esa fue la pregunta que le plantearon al director del Departamento de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal de Venezuela, Pedro Pablo Aguilar, en una rueda de prensa realizada en Roma (Italia), este martes.

“Si la mesa de diálogo no avanza, es posible”. Esa fue la respuesta, citada por la Agencia EFE.

“Han sido 18 años en los que se ha sembrado un lenguaje de odio. En Venezuela si uno no está a favor de lo que dice el Gobierno, es enemigo. Ha habido mucha represión, hay un lenguaje muy agresivo en este momento”, aseguró a la misma agencia de noticias Aguilar, de visita en la capital italiana para acompañar al arzobispo Baltazar Enrique Porras Cardozo en su ordenación como cardenal, por parte del papa Francisco, el próximo 19 de noviembre.

“No estoy diciendo que en los actores políticos de la oposición no haya violentos, tal vez, pero está comprobado que parte del Gobierno está preparado, porque tienen milicias, tienen colectivos armados”, agregó.

El gobierno del presidente Nicolás Maduro y la oposición, atomizada y dividida frente a la utilidad de sentarse en una misma mesa con los representantes del mandatario, han tenido en las últimas semanas dos jornadas de diálogo nacional para restablecer el equilibrio entre los distintos poderes públicos.

De la última jornada, llevada a cabo los días 11 y 12 de noviembre y convocada por El Vaticano y Unasur, surgió una hoja de ruta con cinco puntos que incluyen la realización de elecciones en la región del Amazonas, el “respeto a la autonomía, constitucionalidad y atribuciones de la Asamblea Nacional”, la elección por acuerdo de los nuevos miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE), la liberación de opositores presos y el compromiso del Gobierno “para permitir el ingreso al país de alimentos y medicinas, así como para el adelanto de políticas que permitan acordar mecanismos para la importación y distribución de mercancías e insumos”.

La oposición lleva varios meses tratando de impulsar la realización de un referéndum revocatorio, proceso que quedó suspendido por última vez a finales de octubre, cuando el CNE congeló la recolección de firmas que se llevaba a cabo en todo el país. 

A esa decisión y a la del Gobierno venezolano de prohibir la salida del país de ocho líderes opositores le siguieron unas marchas multitudinarias, que desembocaron en las dos jornadas de diálogo que se han llevado a cabo, para sacar a Venezuela de lo que muchos de sus habitantes consideran una “crisis política y económica”.

Citado por la Agencia EFE, Aguilar fue más allá y afirmó desde Roma que lamenta que los habitantes de Venezuela sean “cada vez más pobres”, pues el atraviesa una situación de “crisis humanitaria”.