(CNN Español) - Para el triunfo de la Revolución sandinista en 1979, el apoyo militar y logístico de Fidel Castro fue una pieza vital. Desde entonces, el gobierno de Cuba fue uno de los principales aliados del sandinismo, de ahí que su muerte despierte diferentes opiniones en Nicaragua.

“Va a ser una alivio para Cuba, es mi opinión, porque lo mantenía oprimido y en muy malas condiciones al país”, dice Elmer Valle, un residente de Managua.

Juan Balmaceda, por su parte, quien trabaja como taxista cree que sobre todo los seguidores del sandinismo deben estar de duelo por su muerte “fue un hombre que luchó por su país”, asegura.

Henry Ruiz fue dirigente político en el primer gobierno sandinista en la década de los ochenta, en esos días era uno de los nicaragüenses allegados a Castro. Aunque en el presente se opone al gobierno sandinista y hace varios años perdió contacto con el exlíder cubano, dice que su muerte le llenó de nostalgia, también dice que ahora que falleció y bajo el gobierno de su hermano, el presidente Raúl Castro, las relaciones entre Cuba y Nicaragua no son iguales.

“Debería estar allí (Daniel Ortega) en Cuba, pero no asiste, ni se mueve, ni nada. No lo siento así con Raúl… Alguna crítica tiene que haber, sabiendo que aquí la educación se olvidó, la salud se olvidó, la corrupción ¿usted cree que no tienen información de la corrupción?”, afirma.

En tanto, el gobierno de Nicaragua abrió las puertas del Teatro Nacional Rubén Darío para que los simpatizantes de Castro firmen el libro de condolencias que posteriormente se hará llegar al gobierno cubano, y se realizó un acto en su memoria con la presencia del Presidente Daniel Ortega y la Primera Dama y vicepresidenta electa Rosario Murillo. “No hacía diferencia entre países grandes y pequeños, igual respeto, igual cariño, igual solidaridad”, recordó el Mandatario.

El gobierno de Nicaragua, también decretó 7 días de duelo nacional en el que la bandera ondeará a media asta. Por el momento no está claro si el presidente Daniel Ortega, estará presente en el sepelio del fallecido líder cubano el próximo 4 de diciembre en Santiago de Cuba.