(CNN) - Hablemos de castigos crueles e inusuales. El pueblo Kensington, en Canadá, dio en el blanco con un gran plan para evitar que en esta temporada de vacaciones sus habitantes conduzcan después de haber bebido alcohol.

Además de que los policías cobrarán una multa, parte del castigo incluye oír al grupo Nickelback mientras los conductores ebrios son conducidos a la estación.

Durante el fin de semana pasado, el Servicio de Policía de Kesington publicó en Facebook esta inusual medida pensada para aquellos “que son lo suficientemente tontos de creer que pueden tomar y manejar”.

Aunque el mensaje inicial fue borrado del perfil, las capturas de pantalla de algunos usuarios están circulando en la red.

“Cuando te atrapemos –y sí que lo haremos– además de una importante multa, un cargo penal y años de suspensión para manejar, también te daremos un regalo extra: en el camino a la cárcel sonará Nickelback”.

El agente de la Policía Robb Hartlen le explicó a CNN que de hecho no odian a Nickelback, el regalo más cuestionable que le ha dado Canadá al mundo.

“Sólo estamos utilizando un ángulo diferente para comunicar un mensaje bastante antiguo”, señaló. “Mientras se active el diálogo de no conducir después de tomar, estamos felices”, agregó.

Hasta ahora la Policía no ha tenido que dar rienda suelta a Chad Kroeger y los otros muchachos. Y espera que se quede de esa manera.

“Así que, por favor, no dañemos un ejemplar perfectamente empacado de Nickelback”, añadía el post en Facebook. “Si no manejas después de haber tomado no te obligaremos a oírlos”, concluía el mensaje.

Vamos, Canadá.