Donald Trump y el vicepresidente electo Mike Pence bajan de un avión. (TIMOTHY A. CLARY/AFP/Getty Images)

(CNN) - La decisión de Donald Trump de saltarse el protocolo diplomático y aceptar una llamada de la presidenta de Taiwán no necesariamente refleja un cambio en la política de Estados Unidos respecto a la relación con este país y con China, dijo el vicepresidente electo Mike Pence.

"Fue una llamada de cortesía de la presidenta de Taiwán elegida democráticamente, una llamada para felicitar al presidente electo", dijo Pence el domingo a la cadena NBC.

Cuestionado sobre si la llamada tiene alguna otra lectura, Pence dijo: "No lo creo".

La conversación entre Trump y la presidenta Tsai Ing-wen fue la primera reportada públicamente entre un presidente en funciones o presidente electo de Estados Unidos y un líder de Taiwán desde 1979.

Ese año, Estados Unidos reconoció una serie de protocolos conocidos formalmente como la política de una sola China, un sistema que contempla a Taiwán como parte de China. El viernes por la noche, el gobierno chino ya había emitido una queja oficial a la presidencia de Barack Obama.

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"Creo que solo le diría a nuestra contraparte en China que se trató de un momento de cortesía. El presidente electo conversó con el presidente Xi (Jinping, de China) hace dos semanas en el mismo tenor y no se habló sobre política", dijo Pence. "Y después del 20 de enero nos prepararemos para avanzar cuál será la agenda del presidente Trump en el escenario internacional y entonces lidiaremos con la política".

Pence fue cuestionado sobre si Trump llamaría esta semana a los líderes chinos para calmar las aguas. Pence respondió comparando la cobertura sobre la llamada entre Trump y Taiwán con los cambios en la política de Obama respecto a Cuba antes de la muerte de Fidel Castro.

"Yo no lo esperaría. Pero para ser honesto, las aguas aquí parecen más como una tempestad en un vaso de agua", dijo Pence.

"Quiero decir, es sorprendente que el presidente Obama hable con un dictador asesino en Cuba y sea tratado como héroe. Y que el presidente electo Donald Trump tome una llamada de cortesía de la presidenta democráticamente electa de Taiwán y que eso sea un escándalo en los medios".

Pence no reveló a quién elegirá Trump como secretario de Estado, pero enlistó los nombres de cinco aspirantes: el excandidato presidencial Mitt Romney, el exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, el exgeneral David Petraeus, el presidente del comité de Relaciones Exteriores del Senado Bob Corker y el exembajador ante la ONU John Bolton.