(CNN) - Japón ha llamado a consultas a dos de sus diplomáticos en Corea del Sur por una controvertida estatua instalada frente a su consulado en la ciudad surcoreana de Busan.

La estatua fue erigida por un grupo civil en diciembre como homenaje a las "mujeres de confort", un eufemismo para las niñas y mujeres obligadas a tener sexo con los soldados japoneses desde la década de 1930 hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

La retirada temporal afecta al embajador de Japón en Corea del Sur y al cónsul general de Japón en Busan.

Tokio también detendrá las conversaciones con Corea del Sur sobre el planeado intercambio de divisas y el diálogo económico de alto nivel como respuesta "inicial" a la colocación de la estatua, dijo el portavoz del gabinete japonés, Yoshihide Suga, en una conferencia de prensa este viernes.

"La instalación de la estatua tiene una influencia desfavorable sobre las relaciones entre Japón y la República de Corea, y es muy lamentable", dijo Suga.

En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur emitió un comunicado expresando su pesar por la decisión de Japón.

“Nuestro Gobierno subraya que, incluso si hay asuntos problemáticos, los gobiernos de ambos países deben seguir potenciando los lazos entre Corea del Sur y Japón, basados en una relación de confianza”, según el comunicado.

Los dos países habían llegado a un acuerdo de reparación sobre el tema de las "mujeres de confort", en diciembre de 2015.

El acuerdo establece que el Gobierno japonés ofrecerá una disculpa única final y pagará 1.000 millones de yenes (8,3 millones de dólares) para proporcionar cuidado para las víctimas por medio de una fundación.

Pero el acuerdo fue criticado por grupos de defensa de las exesclavas sexuales. Algunos lo calificaron de "humillación diplomática".

Se estima que hasta 200.000 mujeres, principalmente de Corea, se vieron obligadas a trabajar como esclavas sexuales para los soldados japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. Otras procedían de China, Taiwán e Indonesia.