(Expansión) - ¿Por qué no comprar a Twitter, tumbarlo y de una vez por todas callar a Trump, al menos en la red? De acuerdo con la agencia de noticias Bloomberg es una idea que circula entre algunos traders en el país.

Y es que la broma parece tener cierta lógica, tal y como lo menciona a Expansión @RichardTrader, miembro de la comunidad de inversionistas #TRMX en Twitter : “Trump es un ávido usuario del Twitter; cada vez que lo usa el peso sufre”.

Trump hunde al peso mexicano a punta de tuits

Una broma nada alejada de la realidad

El hecho es que el gobierno de México sí tiene capacidades para hacerse de la empresa de microblogging fundada por Jack Dorsey.

El año pasado, mientras se hablaba de una posible compra de Twitter se hizo referencia de un valor de entre 10.000 y 12.000 millones de dólares para la red social. A septiembre de 2016, con precio de 22 dólares por acción, una adquisición de la compañía se estimó hasta en 15.000 millones de dólares.

Cabe señalar que tan sólo en el último año, el Banco de México invirtió en reservas 10.673 millones de dólares.

 “Debo confesar que me atrapó el clickbait. Esperaba que fuera broma, y el artículo lo confirma. Menos mal”, dijo @ZenTraderMx, también miembro de dicha comunidad.

Un tuit, un golpe al peso

Hace unos días, cuando Trump publicó en la red social los planes de inversión de Fiat Chrysler en Estados Unidos, y que apuntan a una salida de la armadora de México, el peso bajó en un 0,70%, alcanzando un valor de casi 22 pesos por dólar.

Otro ejemplo del impacto de los mensajes del empresario, es que la semana pasada cuando Trump criticó a General Motors por fabricar autos en México y luego del anuncio de Ford de retirar su inversión del país, el peso se desplomó un 3,5%.

Pero los mensajes de Trump no sólo afectan a la moneda mexicana, sino también a las empresas que hacen negocios en el país.

Luego de que amenazara a Toyota con aranceles altos si fabricaba coches en México para el mercado estadounidense, las acciones de la automotriz cayeron cinco minutos después, eliminando al menos 1.200 millones de dólares del valor de mercado de la compañía japonesa.