Nota del editor: la entrevista completa con Rafael Correa se emitirá en dos partes el lunes 16 y martes 17 de enero en Panorama Mundial, a las 19:00 hora de Miami. El domingo 22 de enero se volverá a emitir completa en Patricia Janiot Presenta.

(CNN Español) – Con dos reelecciones a cuestas y el gobierno de una década, el presidente de Ecuador Rafael Correa se prepara para terminar su mandato.

A pocas semanas de entregar el poder, Correa habló con Patricia Janiot en Nueva York y le reveló cómo cree que deja el país, la economía y la deuda externa, así como lo que ha pasado en la actual campaña electoral, el escándalo de Odebrecht y sus opiniones frente a Trump.

También le contó a la presentadora lo que pasará una vez salga del Palacio de Carondelet.

Correa afirmó que entrega una nación diferente a la que empezó a gobernar hace 10 años.

"Recibí un país descorazonado que hoy tiene otra actitud. El mayor logro es que el pueblo recuperó la autoestima”. Por eso, dijo sentirse orgulloso del “cambio en el espíritu del pueblo ecuatoriano”. En este sentido, también resaltó que durante su gestión Ecuador pasó a ser uno de los países con mayores crecimiento de la región, según la Cepal.

El jefe de Estado reclamó que, pese a los “momentos extremadamente” duros, deja una economía en crecimiento, estabilizada y “con un coeficiente de deuda que puede ser perfectamente manejado”. Justamente, frente al endeudamiento explicó que es muy cercano al promedio de América Latina y que su país “estuvo en recesión pero ya no”. De ahí que le hiciera una dura crítica a la oposición: “hablan de la crisis de endeudamiento porque quieren escoger el peor de los mundos y buscan al gurú que les hace las predicciones pesimistas pero es pura politiquería”.

Frente a la campaña electoral que arrancó el pasado 3 de enero, el mandatario consideró que es “terriblemente mediocre” y que el nivel de las propuestas de los candidatos ha sido muy bajo. “Critican cosas como la ley de comunicación que no puede ser modificada porque fue aprobada y ratificada por el pueblo. Los candidatos ofrecen cualquier cosa”, apuntó. Sin embargo, reconoció que el presupuesto asignado es bajo y que quizás se requiera un poco más para la campaña política.

Cuando fue cuestionado por si los ecuatorianos confían o no en el Consejo Nacional Electoral, el hoy jefe de estado apuntó tajantemente: “esa la campana de la oposición. Son pretextos para poner el colchón por el suelazo que se van a llevar”. En caso de que llegara a ganar la fórmula presidencial del oficialismo, en cabeza de Lenín Moreno, Correa espera que se mantengan situaciones de fondo, como “la justicia social y el respeto a la soberanía aunque pueda que cambie el estilo”. Sobre el candidato dijo tenerle “un gran cariño”.

Trump

Sobre el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, el mandatario ecuatoriano respondió que no comparte casi nada con él y que rechaza la injerencia en los asuntos internos. Sin embargo, explicó que respeta la elección de los estadounidenses. “Soy optimista enfermizo. Espero que ese optimismo sea contagioso”, señaló como preámbulo de su respuesta.

Odebrecht

Frente al escándalo por corrupción en la constructora brasileña Odebrecht –que tiene desde el pasado 22 de diciembre a las autoridades de varios países latinoamericanos indagando quiénes habrían recibido los sobornos a cambio de adjudicar contratos–, Correa sostuvo que “una de las causas principales de la corrupción es que ha sido llevada a cabo a través de un paraíso fiscal en Delaware”. Y añadió que la información “es la declaración de un corrupto que está negociando en Estados Unidos”.

Continuó asegurando que su gobierno no tiene ningún contrato con dicha compañía y que “ningún gobierno lo ha tratado tan duro a Odebrecth como nosotros”. Después explicó que la única obra pública vinculada es el metro de Quito. Pero insistió en “que nos den nombres con pruebas, que den los nombres con las cuentas (…) Que nos digan qué cuentas se deben investigar. Se están investigando todas las cuentas. Eso lo está haciendo la Fiscalía”.

También pidió que no se hiciera “politiquería con un tema tan serio como es la lucha contra la corrupción”.

Crítica a la prensa

Sobre la posible censura que podría desprenderse de la ley de comunicaciones, Correa respondió que “lo que los medios no quieren es ninguna clase de regulación. No nos engañemos”. Explicó que, si bien sería bueno tener una prensa independiente, en realidad “son emporios para defenderse. Es una de las cosas cruciales que tendrá que manejar América Latina”. Su respuesta la terminó diciendo: “una buena prensa ayuda a gobernar pero la prensa latinoamericana es una de las peores del mundo”.

Cuando deje el poder

El día que salga del Palacio de Carondelet, Rafael Correa dijo que se va a distanciar. “Quiero alejarme y me voy a vivir a Bélgica con mi esposa que es de allá y con mi familia. No quiero hacer ruido en el gobierno y lo mejor es retirarme”, fueron sus palabras.